Presidente de la Comisión Judicial del Senado, Chuck Grassley, denuncia a McCabe y Hoover; le leyó la cartilla al candidato del FBI Wray

13 de julio de 2017

13 de julio de 2017 — En la audiencia en la Comisión Judicial del Senado del miércoles 12, para discutir el nombramiento de Christopher Wray como nuevo director del FBI, el senador Chuck Grassley describió lo que no debe ser un director del FBI, al hacer añicos al director en funciones del FBI, James Comey, su predecesor, Andrew McCabe y luego remontó las traiciones al cargo hasta la época del primer director del FBI, Edgar Hoover.

Grassley dijo “es de vital importancia que el director del FBI sea independiente”, procediendo después a hablar sobre una audiencia de Supervisión del FBI del 3 de mayo, en donde “yo dije que se cierne una nube de dudas sobre la objetividad del FBI... El director previo, James Comey, dijo que a la gente del FBI le importa un bledo la política. Sin embargo, el señor Comey instaló como su subdirector a un hombre cuya esposa fue candidata al Senado del estado de Virginia y aceptó casi un millón de dólares de la maquinaria política del gobernador de Virginia, Terry McAuliffe... El director McCabe se reunió personalmente con el gobernador McAuliffe para hablar sobre los planes políticos de su esposa” y usó su biografía oficial en el FBI para “arreglar la reunión cuyo objetivo era lograr que McAuliffe ‘sellara el acuerdo’ para que su esposa fuera la candidata oficial. La Oficina del Asesor Jurídico está revisando el caso para saber si tal coordinación viola la Ley Hatch, que prohíbe que funcionarios del FBI coordinen participaciones políticas partidistas, y el Inspector General lo está revisando para saber si el señor McCabe debe recusarse de la investigación de Clinton, basado en el hecho de los vínculos financieros del señor McCabe con las redes políticas de Clinton”.

Grassley continuó:

“Esa es la razón de por qué el director del FBI tiene un límite de 10 años en el cargo y el por qué ningún Presidente tiene ninguna restricción en su capacidad de despedir a cualquier director, como lo hizo el Presidente Trump con el Director Comey”, señaló Grassley; “el término límite es un techo, no un piso”, agregó.

“Durante más de 50 años el FBI fue dirigido por J. Edgar Hoover, presumiblemente el director del FBI más ‘independiente’ en toda la historia. Las mismas personas encargadas de restringir su poder eran víctimas de sus archivos secretos. De igual manera lo fueron los estadounidenses cuyas libertades civiles se vieron pisoteadas por el programa COINTELPRO y otros abusos ilegales de Hoover. Sin embargo, el edificio del FBI todavía lleva su nombre, de la misma forma que la oficina carga con el peso de su legado...”.

“Algunas personas han argumentado que la supervisión en las investigaciones en marcha son una especie de ‘interferencia’. Esto ignora la importancia de que nuestro trabajo garantice la transparencia y rendimiento de cuentas. E ignora la historia.

“En el pasado, el FBI se ha resistido a que el Congreso le pida cuentas y no ha respondido a mis cartas. Señor Wray, usted y yo hemos hablado sobre este problema y espero que usted cambie esta práctica en el FBI. Me gustaría que usted me asegurara esto... que mis preguntas y solicitud de documentos van a ser tomados en serio y respondidos a tiempo y de una forma completa”.