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Lyndon LaRouche: Hay que aplastar el golpe británico contra el Presidente de EU; a la cárcel los traidores

1 de agosto de 2017

1 de agosto de 2017 — En un comentario de Lyndon LaRouche sobre las implicaciones que se desprenden del memorándum del grupo de Veteranos Profesionales de la Inteligencia por la Cordura (VIPS, en sus siglas en inglés), y de las sanciones contra Rusia que aprobó el Congreso casi al mismo tiempo, hizo un llamado al pueblo de Estados Unidos a la acción para impedir el plan británico de guerra contra Rusia y China, al cual se acaba de adherir el Congreso de Estados Unidos.

“El pueblo de Estados Unidos debe exigir que se detenga el traidor golpe de Estado británico contra el Presidente y la nación misma, y que sus perpetradores sean procesados y encarcelados”, dijo LaRouche. “El sistema británico que ha controlado a Estados Unidos se debe suprimir, y el Presidente debe hacer todos los esfuerzos para salvar al pueblo de este país y del resto de la humanidad e impedir que siga la depredación dirigida por los británicos en contra de sus vidas. Acabe con el sistema británico y salve al pueblo”, dijo LaRouche.

La semana pasada se desmoronó el mito del Rusiagate promovido por los británicos sobre la supuesta interferencia en Estados Unidos, luego de que el VIPS demostró que todo fue una farsa elaborada. El Comité Nacional Demócrata no sufrió ningún hackeo ruso. Lo que sucedió fue que alguien de adentro del CND copió unos materiales y se los envió a WikiLeaks. Luego hubo otra intervención que copió de nuevo el material de las computadoras del CND y los alteró para hacerlos parecer como si fuese un hackeo ruso a las computadoras del CND.

Al mismo tiempo, el Congreso de Estados Unidos, lavado de cerebro o comprado, impuso de manera casi unánime más sanciones a Rusia, con el pretexto de esa farsa fraudulenta. Hubo dos votos disidentes en el Senado y tres en la Cámara de Representantes. Las sanciones, que se vienen preparando desde las elecciones de noviembre de 2016, están diseñadas explícitamente para estropear o acabar con cualquier capacidad del Presidente Trump para detener la marcha hacia una conflagración termonuclear instituida por Barack Obama y sus controladores británicos.

La respuesta de Rusia y China fue inmediata durante el fin de semana. El Presidente Xi Jinping apareció en atuendo militar pasando revista a las tropas chinas en la conmemoración del 90 aniversario del Ejército Popular de Liberación de China. El Presidente Vladimir Putin de Rusia, por su parte, pasó revista al desfile naval ruso en el Día de la Armada rusa. Es claro que han comenzado a pensar que Donald Trump puede caer preso de la maquinaria bélica angloamericana y están tomando medidas consecuentes. El reloj está sonando de manera siniestra hacia la Tercera Guerra Mundial.

Helga Zepp-LaRouche señaló ayer que los británicos intentan desesperadamente atraer a Estados Unidos hacia la guerra con Rusia y China, pero desde una posición de debilidad, no de fortaleza. Su imperio financiero se tambalea al borde de otro derrumbe financiero enorme, mucho peor que el de 2008.

Se tiene que dar un apoyo popular e institucional al Presidente para que nombre un Fiscal Especial para investigar toda la farsa del Rusiagate y para enjuiciar a los conspiradores. Asimismo, el Presidente debe de instituir de inmediato la separación bancaria de la ley Glass-Steagall y proceder al mismo tiempo a instrumentar las cuatro leyes de LaRouche para la recuperación económica, a fin de proteger a la población, al hombre y a la mujer olvidados de los que tanto habló durante su campaña electoral.

El sitio electrónico del Comité de Acción Política de LaRouche (LaRouchePAC, en sus siglas en inglés) está difundiendo de manera prominente el memorando del VIPS, así como en los despliegues organizativos por todo Estados Unidos y en los medios sociales. LaRouchePAC se encuentra en una campaña para que llegue esa verdad a todas partes y darle fuerza al Presidente Trump para desafiar una vez más al pantano británico de Washington, como lo hizo al establecer una relación estrecha con el Presidente de China, Xi Jinping, y como lo hizo en Hamburgo, con el Presidente Putin. Ahora se trata de parar en seco al Rusiagate y llevar a juicio a los conspiradores. El movimiento de LaRouche está haciendo un llamado a toda la ciudadanía de Estados Unidos para que se incorporen en esta movilización esta misma semana; muy literalmente, todas nuestras vidas dependen del éxito de esta movilización.

El contexto de la insurrección contra Trump es muy claro. Los británicos y sus lacayos de Wall Street quieren preservar su imperio a como de lugar. Rusia y China son potencias económicas en ascenso, dedicadas al tipo de programas económicos que otrora hicieron grande a Estados Unidos: infraestructura a gran escala, manufacturas, investigación científica avanzada y exploración espacial. Le han planteado a Estados Unidos que se una en este gran proyecto para construir infraestructura moderna para el mundo de los próximos 50 años, e inicialmente el Presidente Trump señaló su intención de hacerlo, y todavía puede hacerlo, para crear millones de nuevos trabajos productivos en Estados Unidos. Pero eso no puede suceder si no se arranca de cuajo y se destruye para siempre el actual régimen imperial británico de la City de Londres y Wall Street y su consenso de política exterior de Washington que lo acompaña.

Primero que todo, LaRouchePAC convoca a todos los que votaron por el Presidente o que se preocupan por su existencia futura, para que le hagan saber que apoyarán abrumadoramente la suspensión de las sanciones contra Rusia porque son resultado de un fraude. Se deben tomar todas las medidas para llegar a tener relaciones positivas con Rusia y China. El Presidente Trump debe dirigir a sus agencias de inteligencia para que investiguen y den a conocer la verdadera conspiración detrás de la farsa del Rusiagate, dejando a la luz pública el papel de Barack Obama, el personal de inteligencia de Obama, las agencias de seguridad británicas, y los filtradores dentro de su aparato. Llama a la Casa Blanca al 2002-456-1414 o escríbeles a https://www.whitehouse.gov/contact

Segundo, es necesario que asistas a todo reunión de cabildo abierto o cualquier acto organizado por tus congresistas o senadores durante el receso de agosto. Diles que quieres que se detenga ya el Rusiagate y que sus perpetradores sean juzgados. Se deben suspender las sanciones. El papel del gobierno británico en el intento de imponer un cambio de régimen en Estados Unidos debe ser objeto de una investigación. Estas no son demandas negociables, ni son una súplica. Busca los cabildos abiertos aquí

Tercero, exhortamos al Presidente a que exija el nombramiento de un Fiscal Especial para investigar toda la farsa del Rusiagate. Constituye una insurrección criminal en contra del Presidente de Estados Unidos y de su pueblo, una insurrección que parece estar dirigida ahora hacia una guerra que haría desaparecer a la especie humana.