Nunes se mueve en contra de los funcionarios de Obama que violaron la ley sobre información clasificada

5 de agosto de 2017

5 de agosto de 2017 — El presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Devin Nunes (republicano por California) le ha declarado la guerra a los altos funcionarios del gobierno de Obama que, en su celo por aplastar la campaña de Trump y su Presidencia, violaron leyes estadounidenses al “desenmascarar” y después filtrar a la prensa la inteligencia recabada por la NSA (Agencia Nacional de Seguridad) sobre ciudadanos estadounidenses (desenmascaramiento es el nombre que se le da a una solicitud formal de identificar a los estadounidenses en un documento de inteligencia).

Nunes le escribió al Director Nacional de Inteligencia, Daniel Coats, el 27 de julio, solicitando asistencia técnica para redactar una legislación que reforme los procedimientos para el desenmascaramiento de los nombres de ciudadanos estadounidenses en los informes de inteligencia. Lo explosivo de la carta, disponible en el sitio electrónico de la Comisión, es que describe cómo se les dio “fácil acceso a información sobre individuos estadounidenses” a funcionarios de alto nivel del gobierno de Obama, que después filtraron a los medios:

“Por ejemplo, esta Comisión supo que un funcionario, cuya posición aparentemente no tiene ninguna función relacionada con la inteligencia, hizo cientos de solicitudes de desenmascaramiento en el último año del gobierno de Obama” (énfasis en el original) y, “de esas solicitudes, solo una de ellas ofrecía una justificación que no era algo repetitivo y articulaba las razones por las cuales un funcionario específico solicitaba información personal para el desempeño de sus deberes oficiales” escribe Nunes.

The Hill informó, así como lo hicieron muchos otros medios, que “fuentes familiarizadas con la carta de Nunes identificaron a la funcionaria como la entonces embajadora de EU ante la ONU, Samantha Power”. La carta de Nunes se explaya: “La Comisión también tiene entendido que funcionarios de la era de Obama procuraron identificar en los informes de inteligencia a los funcionarios del equipo de transición de Trump. Sin embargo, estos funcionarios no dieron ninguna explicación válida sobre las razones por las cuales ellos necesitaban esa información, o cómo iban a usar esa información sobre individuos estadounidenses... Más al punto, a algunas de las solicitudes para que se le diera información no minimizada sobre estadounidenses, le siguió la filtración anónima de esos nombres a los medios”.

Este no es un asunto de faltas menores. Como lo destaca la carta de Nunes: “Las revelaciones no autorizadas, ya sea resultado de empleados descontentos o para promover una ideología política partidista, son un delito... todas las filtraciones de información clasificada tienen que ser sancionadas vigorosamente”

El 1 de agosto, Nunes le dio seguimiento con una carta al jefe del NSA, almirante Michael Rogers, solicitando información sobre el número total de solicitudes de “desenmascaramiento” hechos por Ben Rhodes, el Consejero Adjunto sobre Seguridad Nacional de Obama, en los 13 meses anteriores a la toma de posesión del Presidente Trump. Según el noticiero Fox, la carta de Nunes solicita que los documentos sobre Rhodes se le deben de enviar antes del 21 de agosto.

Con Rhodes, el número de altos oficiales del gobierno de Obama que están bajo investigación de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes se eleva a cuatro, con la ex Asesora de Seguridad Nacional, Susan Rice, el Director de la CIA, John Brennan, además de Rhodes y Power, señalados por “desenmascaramientos” en masa.