La comisión de Christie culpa a los doctores por la crisis de los opiáceos

8 de agosto de 2017

8 de Agosto de 2017 –- La Comisión para Combatir la Adicción a las Drogas y la Crisis de Opiáceos, encomendada por el Presidente Trump y la cual encabeza el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, produjo un informe preliminar sobre la epidemia de drogas que azota a Estados Unidos, el cual es un insulto a cada una de las familias afectadas por la crisis de narcóticos, y de hecho es un insulto a cada uno de los estadounidenses pensantes. La única cosa útil que dice este informe es que hace un llamado al Presidente Trump a “declarar una emergencia nacional”, porque la crisis de opiáceos se ha salido de control y está matando estadounidenses a un ritmo nunca visto. Pero después de decir esto, se hunde: el informe de Christie hace un diagnóstico absolutamente erróneo del problema, y luego presenta una serie de medidas propuestas, de las cuales todas son disparatadas e inútiles, como mínimo. Toda la perspectiva planteada es el paradigma de “reducción del daño” de George Soros, lo cual no es otra cosa que una cubierta para la legalización de las drogas.

“Sr. Presidente, esta crisis comenzó en el sistema de salud de nuestra nación”, por recetar en exceso medicamentos y calmantes basados en opio, miente la comisión en su informe. “En tanto entendemos que parte de estas recetas médicas que se dieron en exceso, se hizo de forma ilegal y buscando una ganancia, creemos que la abrumadora mayoría se debe a la falta de educación a este respecto en nuestras escuelas de medicina y de odontología”.

La Comisión propone que: 1) “aumentar rápidamente la capacidad de atención médica”; 2) “educar de manera obligatoria a quien emite las recetas”; 3) “mejorar el acceso a los Tratamientos Médicos Asistidos”; 4) “permitir la distribución de Naloxona de manera regular”; 5) “desarrollar rápidamente sensores para detectar el fentanilo para contener el flujo de los opiáceos sintéticos mortales por el Servicio Postal de Estados Unidos (esto podría ser útil aunque marginal, en un contexto diferente); 6) “aumentar el intercambio de datos entre los estados”; 7) “mejores regulaciones” de la HIPAA; 8) “fortalecer la Ley de Paridad en la Salud Mental y Equidad en la Adicción”.

Sería mucho mejor que Trump botara a la basura el informe de esta Comisión, les revocara el mandato, e implementara la propuesta que Lyndon LaRouche ha venido trabajando por más de dos décadas, y la cual serviría para acabar no solo con la epidemia de opiáceos, sino con todo el aparato de Narcotráfico, SA del imperio británico.

La forma correcta de abordar esto es primero reconociendo que la explosión en el consumo de opiáceos y las muertes relacionadas, así como el consumo de heroína y las muertes en consecuencia, es resultado de la política intencional del imperio británico para desatar una Nueva Guerra del Opio en contra de las naciones consumidoras y de las productoras. Los precios de la heroína y de los opiáceos han caído dramáticamente como parte de una estrategia de mercado deliberada por parte de Narcotráfico, SA, en gran medida como impulsaron la adicción de la cocaína /crack en Estados Unidos durante el gobierno de George H.W. Bush, al reducir drásticamente su precio. Luego:

1) Hay que restablecer la Ley Glass-Steagall, que llevaría a la bancarrota a todo el aparato financiero de Narcotráfico, SA, que dirige la City de Londres y también Wall Street.

2) Hay que llevar a la cárcel al menos a un grupo grande, representativo, de banqueros involucrados en financiar y promover el narcotráfico. Como lo planteó Lyndon LaRouche en su programa de 15 puntos para dar una guerra contra las drogas, del 13 de marzo de 1985: “Se debe poner una atención especial en esos bancos, compañías de seguro, y otras instituciones empresariales que son de hecho elementos de un cartel financiero internacional que coordina los flujos de cientos de miles de millones de dólares anuales en ganancias provenientes del narcotráfico internacional. Tales organismos deben ser clausurados por delincuentes, según la doctrina sobre ‘crímenes en contra de la humanidad’ elaborada durante el Tribunal de Nuremberg, después de la guerra”.

3) Utilizar los medios existentes de detección satelital y otras tecnologías y erradicar la mayoría de los sembradíos de marihuana, de coca y de amapola a nivel global (se estima que con las tecnologías existentes se podría eliminar el 90% con éxito).

4) Utilizar las tecnologías avanzadas, incluyendo la tecnología similar a las imágenes de resonancia magnética (MRI), para detectar, e incautar los cargamentos de esos mismos tres grupos de drogas, así como las sintéticas, como las metanfetaminas (se estima que esto permitiría un 75% de éxito del restante 10% de la producción de drogas que haya pasado por la fase de erradicación. Esto dejaría solo de 2% a 3% del total inicial de la producción de la droga que se tienen que combatir).

5) Proporcionar una forma de vida económicamente viable fuera del narcotráfico, un futuro valioso y un sentido de propósito para los jóvenes en especial, tanto en los países consumidores como en los productores, mediante una renacimiento industrial global en consonancia con la Iniciativa de la Franja y la Ruta, de China.

6) Sustituir la fea contracultura satánica de las drogas-rock-sexo con formas de cultura clásica merecedora de la dignidad del ser humano.