El partido bélico le declara la guerra a la revista The Nation

18 de agosto de 2017

18 de agosto de 2017 — El diario Washington Post, vocero del imperio en la capital de la nación, desató todo su fuego este miércoles 16 en contra de la prominente revista progresista liberal The Nation, por haber roto con los medios noticiosos controlados con relación a la exigencia del imperio de lanzar una guerra contra Rusia.

 

La causa inmediata de la declaración de guerra para destruir a The Nation y a su jefa de redacción, Katrina Vanden Heuvel, es ostensiblemente su decisión de publicar el potente artículo de Patrick Lawrence sobre la denuncia de los VIPS sobre el fraude contenido en el Rusiagate; pero a la vez no ocultan su rabia contenida porque The Nation se ha negado a aceptar plenamente las mentiras sobre Rusia desde el principio. Aunque el Post no menciona que el esposo de Vanden Heuvel, Steven Cohen, es uno de los principales expertos sobre Rusia que ha combatido las mentiras histéricas contra Rusia y ha advertido que esto podría llevar a una guerra nuclear, claramente él es uno de los objetivos implícitos. Cohen es miembro del American Committee for East West Accord (Comité Americano por un Acuerdo Este Oeste) —al igual que el padre de Vanden Heuvel, William Vanden Heuvel— integrado por prestantes ex embajadores estadounidenses ante Rusia y otras naciones y otros expertos, que ha hecho campaña para ponerle fin al Rusiagate.

 

El Post informa que ellos, y un grupo de contribuyentes a The Nation forzaron a Vanden Heuvel para que revisara el artículo de Lawrence.

 

“Katrina Vanden Heuvel” escriben, “la jefe de redacción y editora de The Nation (y autora de una columna en línea semanal en el The Post) dijo en el blog de Erik Wemple, que están sometiendo a revisión el artículo de Lawrence después de haberlo publicado. ‘Lo estamos revisando en este momento en lo que hablamos y no quiero apresurarme a decir nada’ dijo Vanden Heuvel. Parte de esta revisión es una evaluación sobre la factibilidad técnica de los puntos del artículo de Lawrence”. Dijo que la revisión podría concluir para el fin de semana.

 

A esto le siguió un artículo con un día de diferencia en el periódico The Hill en donde se entrevista a varias compañías de alta tecnología financiadas por Wall Street, que ponen en tela de juicio la evaluación del informe del VIPS, de que los datos robados no pudieron haber sido hackeados sino que solo pudieron haberse descargado internamente desde las computadoras del Comité Nacional Demócrata CND).

 

El ataque está dirigido principalmente contra la negativa de The Nation a respaldar el Rusiagate. Aquí Vanden Heuvel defiende su trabajo: “ Estoy orgullosa del trabajo que hemos hecho en estimular el debate sobre EU y Rusia. La cobertura sobre Rusia ha estado, creo yo, en el espíritu de The Nation, y quiero mantener ese espíritu y no dejar que un artículo cambie esto... he visto el peligro para los progresistas cuando vuelve la Guerra Fría”.

 

El Post informa que en junio, un grupo de escritores de The Nation le escribieron a Vanden Heuvel cuestionando su negativa a unirse al Rusiagate y el Trumpgate (si bien se han opuesto a muchas de las políticas de Trump). La carta repite los axiomas de la “gran mentira” de que Trump se confabuló con los rusos, despidió a Comey para parar la investigación etc., y agrega que esto “plantea serias dudas sobre su competencia”.

 

Después escriben: “Nosotros entendemos que esa ansiedad sobre una influencia extranjera, especialmente rusa, es una antinomia familiar en la política estadounidense y se ha utilizado en el pasado para suprimir la disidencia interna. Pero poner énfasis en este ángulo en particular en la cobertura de The Nation sobre la conducta del gobierno de Trump, es una negligencia sobre nuestra responsabilidad como periodistas progresistas. La semana pasada, por ejemplo, la revista publicó un artículo que ponía en duda los motivos de los funcionarios detrás de las filtraciones de la Casa Blanca, uno de los varios que ha publicado en los últimos meses, en donde se implica que la amenaza real a la seguridad nacional, no es la conducta de Trump, sino más bien los ataques en su contra. Como personas asociadas de vieja data a The Nation estamos profundamente preocupados de que al hacerse estos énfasis editoriales y al equiparar los llamados a que se investigue la conexión rusa a hostigamiento a los rojos, la revista no solo le está haciendo el juego al gobierno de Trump, sino que está deshonrando sus mejores tradiciones... Creemos que The Nation ocupa una posición única en la ecología del periodismo estadounidense, y precisamente debido a esta posición, es de lo más importante que la revista se ponga del lado correcto(!) de esta historia que se está desarrollando”.