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La guerra civil y la amenaza de asesinato se tiene que parar ya con la Nueva Ruta de la Seda, el desarrollo y la creación de empleos

21 de agosto de 2017
Caos y violencia en la manifestación de "Unidad de la Derecha" en Charlottesville, VA, el sábado 12 de agosto de 2017 (foto © 2017 Rodney Dunning / flickr / CC BY-NC-ND 2.0)

21 de agosto de 2017 — El intento de destituir al Presidente Trump mediante el Rusiagate está prácticamente agotado. Dos de los dirigentes de los Veteranos Profesionales de Inteligencia por la Cordura (VIPS, en sus siglas en inglés) Ray McGovern y William Binney, hablaron en el foro de LaRouche PAC en Manhattan, este sábado 19, en donde repasaron todas sus evidencias periciales de que no hubo ningún hackeo a las computadoras del Comité Nacional Demócrata (CND), y que los corruptos funcionarios de inteligencia de Obama inventaron las evidencias para señalar a Rusia, y detener el esfuerzo de Trump por juntar a Estados Unidos, a Rusia y a China en pro de la paz mundial.

Pero los conspiradores golpistas no se han dado por vencidos; ahora están utilizando el racismo como carnada para provocar una revuelta nacional y endilgársela al Presidente, empleando provocadores en ambos bandos, utilizando a los medios noticiosos, para agitar el odio racial, también en ambos bandos, para crear el potencial de una guerra civil y un ambiente conveniente para sacar a un “asesino solitario” contra el Presidente.

El hecho de que el Presidente Trump estuvo absolutamente correcto en su declaración de que hubo provocadores violentos en ambos bandos del desastre de Charlottesville, viene sendo cada vez más claro con los días. El intento de reproducir el caos de Charlottesville en Boston, el sábado 19, resultó solo en la marcha de un puñado de conservadores a favor de la libertad de expresión, frente a una contramarcha de 10,000 manifestantes “anti-nazis” y “anti-fascistas”. Pero en este caso la policía hizo su trabajo y mantuvo a las dos marchas separados (a diferencia de lo que sucedió en Charlottesville), pero hubo no obstante 33 “antifa” violentos arrestados y militantes de “Black Lives Matter” que desafiaron a la policía. El comisario de policía de Boston, William Evans, dijo que hubo tres categorías de manifestantes claramente distintos: “Los que vinieron a la manifestación, los que vinieron a protestar con esa manifestación, y los que querían crear problemas”.

El ex embajador de Estados Unidos ante la ONU, y líder de los derechos civiles, Andrew Young, le dio un golpazo a la madeja de mentiras, en una entrevista que tuvo el domingo 20 en el programa dominical de la cadena NBC “Meet the Press” (Encuentro con la prensa). “La mayor parte de los problemas que enfrentamos ahora están relacionados con la pobreza. Pero todo lo queremos poner todavía en un contexto racial”, dijo el embajador Young en la entrevista. “La razón por la que me siento incómodo a condenar a los tipos como los del Klan, es que ellos son casi los más pobres de los pobres. Ellos son los estadounidenses olvidados. Y ellos han sido utilizados y han abusado de ellos y los han abandonado. En vez de darles una atención médica asequible, les dan empleos de pulmón negro... Nuestra tarea [en el movimiento por los derechos civiles] no era la de aplastar a los blancos. Nuestra tarea era le de elevar a todos juntos, de tal manera que aprendiéramos a vivir juntos como hermanos y hermanas, en vez de perecer juntos como unos necios”.

Helga Zepp-LaRouche coincidió con lo que el embajador Young identificó como el problema, pero insistió en que él, así como todas las personas bienintencionadas, tienen que identificar también la solución, para hacer realidad el desarrollo y la creación de empleos productivos de los que habla, y eso en la única manera posible: unirse al esfuerzo del movimiento de LaRouche para hacer que el Presidente Trump proceda con su intención de unirse a la Iniciativa de la Franja y la Ruta creada por China, ya, y que ponga en práctica las Cuatro Leyes de LaRouche: la Ley Glass Steagall, la banca nacional, la generación de crédito federal hamiltoniano, y una programa científico centrado en la exploración espacial y la energía de fusión termonuclear. Cada vez hay más demócratas que rechazan el cuento del Rusiagate, que rechazan la provocación de “pandilla-contrapandilla” que se está tejiendo para provocar una guerra civil, y esos demócratas se unirían a los partidarios de Trump para exigir ese plan de desarrollo verdadero como única solución. Esta es la hora de la acción.