Come Carpentier denuncia a Browder y el Rusiagate

21 de agosto de 2017

21 de agosto de 2017 — Come Carpentier, presidente de la Junta Editorial de la revista World Affairs, patrocinada por la Fundación Kapur Surya, que es uno de los patrocinadores del Foro Rodas (Foro Público Mundial por un Diálogo de Civilizaciones), publicó un artículo incisivo en el diario londinense Guardian dominical bajo el título “Los conflictos políticos internos en EU, avivan una nueva guerra fría”.

Empieza denunciando el saqueo y destrucción de Rusia por parte de Occidente en la época de Yeltsin. En la década de 1990, escribe, “yo vi cómo la privatización de la antigua economía socialista estuvo dirigida por los neoliberales estadounidenses y los asesores financieros europeos, bajo la supervisión del embajador estadounidense en Moscú, Robert S. Strauss, durante el turbulento período de transición”.

“Entre los grandes beneficiarios de los años catastróficos de Yeltsin, estuvo un ejecutivo de Salomon Brothers, quien renunció a su ciudadanía estadounidense para convertirse en súbdito británico, Bill Browder, cofundador junto con el multimillonario Edmond Safra, de Hermitage Capital Management. Browder, nieto del dirigente millonario del Partido Comunista de Estados Unidos, quien contendió para Presidente en 1936 y 1940 y fue reclutado por la NKVD/KGB, es considerado por muchos como un agente doble, como su abuelo. Sus operaciones en Rusia parecen ser parte de una estrategia estadounidense más amplia, para tomar control de sectores estratégicos (petróleo, gas y tecnología) de la economía rusa por medio de inversionistas pantalla”, agrega Carpentier.

Describe la guerra de Putin en contra de la oligarquía que entre otras cosas, sacó a Browder de Rusia, después de que Browder se convirtió en el principal agente agitador en contra de Putin y de Rusia, instigando entre otras cosas la infame Ley Magnistki. “Se dice que se mudaron más de mil millones de dólares al Fondo compensatorio Ziff Brothers en Nueva York, buena parte de estos disponible a la maquinaria política de Clinton”, señala Carpentier.

Carpentier describe la denuncia del informe del grupo Veteranos Profesionales de la Inteligencia por la Cordura (VIPS, en sus sigla en inglés) sobre las filtraciones internas en los correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata (CND) a Wikileaks, revelando cómo el CND empleó “el fraude y manipuló las primarias” a favor de Hillary Clinton. “El anuncio desató el pánico en el CND y se dice que Hillary preguntó si se podría enviar un dron contra Assange” escribe Carpentier, mencionando el caso de Seth Rich (el funcionario del CND que amaneció muerto en un barrio de Washington, DC) y el papel del ex director del FBI Comey, de la CIA Brennan y de la empresa privada Crowdstrike (contratada por el CND para tapar el hecho) en crear las pistas falsas sobre los rusos y crear la “llamada conspiración del Rusiagate, que pudiera llevar al enjuiciamiento político o enjuiciamiento de un Presidente en funciones y podría dar como resultado una nueva Guerra Fría en contra de los deseos expresos del Presidente”.

Concluye que parecería que “es mucho más ventajoso para la casta gobernante estadounidense culpar de la crisis a una potencia extranjera hostil, en vez de armarse de valor y drenar el alegórico pantano de su política terminalmente disfuncional”.