Tillerson es también blanco del intento de golpe en contra de Trump

23 de agosto de 2017

23 de agosto de 2017 — Daniel Baer, quien fue diplomático con Obama y asistente adjunto al Secretario de Estado sobre democracia, derechos humanos y empleo, publicó el lunes 21 en la revista Foreign Policy un ataque bastante revelador, aunque repugnante, en contra del Secretario de Estado Rex Tillerson. Bajo el titulo “Condoleezza Rice y Bob Gates deben disculparse por haber apoyado a Rex Tillerson”, Baer despotrica sobre todas las cosas horribles que representa Tillerson.“Es tiempo de reconocer que Tillerson ha fracasado miserablemente” escribe Baer. “Tillerson cometió desde el inicio pifias reveladoras sobre derechos humanos y geopolítica, que sugieren que él creía que una sólida política exterior estadounidense podía dejar los valores solo como una acotación, lo que demuestra que no vio que, lo que hace sólida a nuestra política exterior se debe en gran parte al papel estadounidense como una fuerza (imperfecta aunque genuina) en defensa de los valores universales”. Esta es precisamente la política de Obama de utilizar los derechos humanos para imponer dictados sobre las naciones escogidas como blanco, entre ellos varios casos de aniquilación militar y cambio de régimen, algo que Tillerson y Trump están tratando de ponerle fin.

“Tillerson también se preguntó, parece que sinceramente, por qué debería preocuparle a los estadounidenses la invasión rusa de Ucrania, demostrando por lo tanto una deficiencia en su entendimiento de cómo se beneficia Estados Unidos de un orden basado en normas y cómo sufren daño los intereses estadounidenses cuando un autoritario como el antiguo socio de negocios de Tillerson, el Presidente ruso Vladimir Putin, ignora violentamente las normas”. Se refiere, por supuesto, al esfuerzo de Obama para justificar su intervención en apoyo al golpe encabezado por los nazis en Ucrania y para orquestar una guerra en contra de Rusia. Con Trump y Tillerson se acabó ese juego imperialista británico.

Tillerson ha “resultado ser un gestor incompetente que le está infligiendo un daño de largo plazo al Departamento de Estado”, delira Baer. Uno de sus mayores logros ha sido descargar la basura que se ajusta a la mentalidad imperialista en el Departamento de Estado. Tilleron también “ha dejado de defender a los empleados del Departamento en contra de los insultos despiadados del Presidente cuando le agradeció a Putin que le haya ayudado a Estados Unidos a reducir la nómina y no pudo presentar la visión de la política exterior que sea capaz de entusiasmar a los miles de patriotas que él encabeza”. ¿Necesitamos repetir que “por supuesto”?

“Muchos de mis antiguos colegas están desmoralizados” se queja Baer. Añade que el problema de Tillerson “surge de una disfuncionalidad más amplia que se proyecta por todo el gobierno, por la incompetencia en la Casa Blanca”. En fin, ¿Qué se puede esperar de la chusma de Obama?