Campañas para aterrorizar a funcionarios electos: o apoyan derribar estatuas de confederados y condenar a Trump o “son nazis”

26 de agosto de 2017

26 de agosto de 2017 — Como muestra de la locura y de la campaña de terror orquestada por los promotores del golpe, los candidatos demócratas a gobernador y a otros puestos de elección popular están recibiendo la línea de que los únicos temas en la agenda que necesitan tocar, en las elecciones intermedias del 2018, es el “comportamiento” del Presidente Trump y la necesidad de remover las estatuas y símbolos confederados en todo el país. La amenaza explícita es que cualquiera que no abrace esta agenda, será considerado un supremacista blanco, un nazi o algo peor.

El artículo principal de Politico del 22 de agosto alega que muchos candidatos demócratas a gobernadores tienen ahora la “rara oportunidad” de movilizar a las bases del partido. ¿En base a qué? no en torno a la creación de empleos, o la economía, o el sistema de salud, sino en torno a ¡remover estatuas de confederados! Varios candidatos en todo el país han dicho que se van a movilizar con esto, indudablemente movidos por el miedo a las consecuencias de no hacerlo.

Sin embargo eso está preocupando a varios estrategas demócratas, quienes temen que enfocarse en este tema puede alienarles votos, o distraer la atención del programa “Un Mejor Trato” recientemente anunciado por el liderato demócrata en el Congreso. Otro dijo que los resultados en las elecciones intermedias podrían ser menos que satisfactorias. “Decir que Trump es un racista e incompetente y que los republicanos son cómplices de esto, probablemente no será suficiente para obtener los resultados que la población quiere ver en el 2018” advirtió.

El ex gobernador de Misisipí, Ronnie Musgrove, introdujo algo de realidad: “Yo quisiera que habláramos sobre invertir en educación y servicios de salud, que le ayudara a las personas blancas de la clase obrera que sienten que las oportunidades se les están yendo de las manos como agua. Esas son las cosas que hacen que la vida sea mejor para todos en todo el espectro. Y, es cierto, cuando terminas hablando sobre cosas como las estatuas, distraes la atención de esos temas reales que le preocupan a la población diariamente mientras tratan de criar a sus familias”.

Quienes no “toman partido” sobre el comportamiento de Tump o el tema de las estatuas, se convierten en blancos, como es el caso del senador por Florida, Bill Nelson, a quien acusaron de “evadir” el tema de las estatuas, y de “enajenar” a los afroamericanos. Político cita al ex gobernador de Misisipí, Ray Mabus, quien advierte que “si no dices nada, eso es tomar partido”. El estratega demócrata Morgan Jackson, le lanzó una advertencia también a los republicanos: “Miren a Charlottesville. Si no condenan el comportamiento de Trump y si contienden para gobernador como republicanos, le dan a los nazis el beneficio de la duda. Les van a dar, y les van a dar duro. Van a tener que pagar por eso”.