Trump en Texas. Agenda urgente: ayuda inmediata y crédito para grandes proyectos de infraestructura

29 de agosto de 2017

29 de agosto de 2017 — Este martes 29 estará en Texas el Presidente Trump para visitar la zona de desastre del huracán Harvey, donde Houston y muchas otras zonas a lo largo de la costa del Golfo siguen inundadas. Los meteorólogos advirtieron que la supertormenta recobró algo de fuerza al permanecer girando en el Golfo de México durante la noche, golpeando de nuevo a Texas y Louisiana con continuas lluvias severas el martes. El avión presidencial Air Force One tendrá que volar a Corpus Christi, evitando el espacio aéreo de Houston.

Houston está prácticamente paralizado, así como también localidades a lo largo de la costa de Texas y Louisiana y las zonas altas azotadas por la tormenta. Hay muchos miles de personas sin hogar. Las perspectivas sobre las necesidades posteriores a la tormenta son graves, desde saneamiento hasta energía. Como apuntan los expertos en servicios públicos, no se puede volver a colocar un poste eléctrico sobre el lodo.

Quedó interrumpida una tercera parte de toda la producción química de Estados Unidos. E.G. Bloomberg calcula que 37% del cloro nacional y 40% de la capacidad de producción de etileno se vieron afectadas, al igual que el gas, petróleo y otros sectores.

La tormenta épica representa un problema fundamental para la nación: Estados Unidos tiene que restablecer, y rápido, el sistema de crédito nacional al servicio de la nación, tanto para ayuda inmediata, apoyo y reconstrucción, como también para los grandes proyectos de infraestructura. Las Cuatro Leyes de Lyndon LaRouche son la única solución de emergencia.

En el Congreso, el representante republicano de Texas, John Culberston manifestó su intención ayer de proponer un proyecto de ley de financiamiento suplementario de emergencia que se pueda emplear de inmediato. Habló en Bloomberg TV, donde también se informó que la dirigente de la minoría demócrata, Nancy Pelosi, (demócrata por California) está de acuerdo. La demócrata por Texas, Sheila Jackson Lee, dijo que ella propondrá pronto medidas de ayuda “enérgica” en un proyecto de ley de gastos en el pleno de la Cámara de Representantes.

Trump dijo en su conferencia de prensa ayer que “Ustedes van a recibir sus fondos”. Espera recibir pronto la solicitud formal de fondos de emergencia para las víctimas del Harvey. Mientras tanto, la vocera de la Agencia Federal de Administración de Emergencias (FEMA, en sus siglas en inglés) Stephanie Moffett dijo que los gastos para hacerle frente a la destrucción de Harvey “están agotando rápidamente lo que quedaba del saldo restante” en el fondo de ayuda contra desastres del FEMA, que hasta hoy tenía $ 3,300 millones.

Algunos de los congresistas estúpidos todavía se están resistiendo, incluso algunos de Texas. El congresista Jeb Hensarling (republicano por Texas), presidente de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, recurrió hoy a su banalidad monotemática, insinuando que se pueden buscar recortes en el presupuesto federal “de gastos menos prioritarios” para compensarlo, con el fin de ayudar en la Costa del Golfo,

En términos de dólares, el rango razonable de costos para la reconstrucción después de la tormenta empieza en los $100 mil millones, considerando que se necesita restablecer por completo el transporte, viviendas, energía, distribución de alimentos, agua potable y servicios sanitarios, fábricas y agricultura.

Además, desde hace mucho tiempo que se necesita construir la infraestructura que proteja a toda la Costa del Golfo de su vulnerabilidad frente a los huracanes y tormentas grandes. Lo que dijo hoy el representante Culberson en Bloomberg es totalmente falso en el sentido de que “nadie pudo haber predicho o esperado nunca que una catástrofe de esta magnitud descendiera sobre la zona de Houston”.

En realidad Texas misma, es objeto de los especialistas investigadores que estudian los patrones de tormentas de latitud media. Además, solo el año pasado se inundó Houston con la enorme “Inundación en Tax Day”, que golpeó a mediados de abril del 2016. Esto fue un anticipo del Harvey.

Echémosle un vistazo breve a la historia de la infraestructura de la región, con centro en los sistemas pluviales de San Jacinto y Brazos. Aquí es donde se localiza la gran zona de Houston, que está a escasos 50 pies por encima del nivel del mar y es proclive a inundaciones. En la década de 1940, se diseño un plan de protección contra inundaciones para Houston, que consistía en un par de presas y sistemas de canales de drene, esclusas y otras estructuras, para controlar y desviar los escurrimientos, alejándolos de las zonas densamente pobladas. Poco después de la Segunda Guerra Mundial, se construyó la presa Barker (1945) y la presa Addicks (1948),cuyos depósitos evitan que haya grandes escurrimientos, con liberaciones calculadas, cuando cede la inundación. Después de estas construcciones iniciales, no se ha realizado ninguna mejora seria en las últimas décadas en la zona de Houston, en el Distrito de Control de Inundaciones del Condado de Harris.

Si nos saltamos hasta la catástrofe presente queda clara la falta de estructuras y sistemas de protección. El problema no son las dos presas como tales. Tienen 20 años por encima de su vida útil esperada, aunque se han reforzado. Actualmente, están liberando agua programada de estas presas porque están rebosantes con las lluvias épicas y los escurrimientos.

El problema es que en el transcurso de los años no se han echado a andar nuevos sistemas de control de aguas y desviación de aguas. Hacerlo representa desafíos únicos, aunque hay ejemplos de desafíos grandes que se han resuelto en otras partes del mundo.

Miren Tokio, otra zona densamente poblada que está prácticamente al nivel del mar y es proclive a inundaciones de gran calado. De 1992 al 2006, se construyeron fuera de Tokio silos bajo tierra gigantescos, encargados de manejar las inundaciones por agua en lo que se llama el “Canal Exterior de Descarga Subterránea de la Zona Metropolitana”. Esta es la desviación de agua y sistema de tanques de retención más grandes del mundo. Consiste de cinco cámaras de contención de concreto. Tokio es propenso a diluvios por lluvias, escurrimientos de las laderas del interior y el oleaje marino simultáneamente. Cuando es seguro, las enormes bombas bombean el agua del complejo de almacenaje subterráneo.

El Distrito de Control de Inundaciones del Condado de Harris ha carecido hasta fondos mínimos de mantenimiento. A principios de ese mes, su director de Operaciones, Matt Zeve, le dijo al Houston Chronicle que el distrito tenía un atraso en mantenimiento por un valor de $100 millones.