China y Japón “compiten y cooperan” en la Nueva Ruta de la Seda

1 de septiembre de 2017

31 de agosto de 2017 — El reportero infatigable de la Nueva Ruta de la Seda, Wade Shepard, destacó este martes 29 en la revista Forbes el patrón de China y Japón, como campeones de la infraestructura, compitiendo en las inversiones, aunque coincidiendo, en algunos proyectos a lo largo de la Franja y Ruta.

La noticia del artículo es la conclusión de un nuevo contrato para desarrollar el Puerto Khorgos Dry en Kazajstán, y aumentar el transporte de flete a través de éste, partiendo de Japón y Corea del Sur, firmado entre Nippon Express Logistics y Kazakh Railways (KTZ).

Pero la perspectiva general es más amplia: “Aunque Japón ha estado participando en el juego de construcción de infraestructura en Asia por décadas” escribe Shepard, “el país ha tenido que mejorar sus cartas en la medida en que avanza la Iniciativa Franja y Ruta (BRI) de China. Algunas de las últimas incursiones de Japón incluyen nuevas plantas de purificación de gas y plantas químicas en Turkmenistán, una fábrica de fertilizantes en Uzbekistán, un acuerdo para construir el Corredor Industrial Delhi-Mumbai, una línea ferroviaria de alta velocidad entre Mumbai y Ahmedabad, dos sistemas adicionales de metro en India, tres líneas ferroviarias en las Filipinas, el puerto de aguas profundas anteriormente mencionado en Bangladesh, una variedad de zonas económicas especiales en Camboya, junto con la promesa del Primer Ministro [de Japón] Abe de proporcionar el financiamiento adicional por $200 mil millones para todo esto”.

Su conclusión es que lo principal es el efecto. “Sin embargo, como lo hemos estado diciendo ad nauseam últimamente, mientras China y Japón están enfrascadas en competir por iniciativas para desarrollar la infraestructura de Asia y África y disputan por proyectos particulares y puntos de influencia geopolítica, lo que ambos están construyendo resulta en la misma cosa: la Nueva Ruta de la Seda. Muchos de los puertos y ferrocarriles y zonas económicas especiales en los que están invirtiendo ambos países por toda Asia se sobreponen unos con otros en última instancia y terminan siendo una red transcontinental mutua de conectividad, desarrollo y comercio reforzadas”.