China: No permitiremos el caos en el umbral de nuestras puertas

2 de septiembre de 2017

1 de septiembre de 2017 — Tanto China como Rusia se mantienen firmes en su posición de que no existe una solución militar al problema de las pruebas con misiles de Corea del Norte, incluso luego de las pruebas recientes del 29 de agosto, cuando Corea del Norte lanzó un misil de mediano alcance que voló sobre Japón y aterrizó en el océano a 1200 kilómetros al este de Hokkaido, la segunda isla más grande de Japón.

El coronel primero Ren Guoqiang, vocero del Ministerio de Defensa Nacional chino, recalcó este jueves 31 de agosto que China se opone a tales pruebas misilísticas, pero no va a permitir que una guerra llegue a la Península de Corea. “Nos oponemos firmemente a los alborotos o a las provocaciones ocasionadas a las puertas de China, definitivamente no permitiremos que haya guerra ni caos en la península, e instamos enérgicamente a que todas las partes involucradas actúen con mesura y se abstengan de crear provocaciones entre ustedes que aumenten las tensiones en la región”, dijo Guoqiang durante el informe mensual que da el ministerio a la prensa.

Segey Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, el 30 de agosto le dio un mensaje similar al Secretario de Estados de EU, Rex Tillerson, cuando este le llamó por teléfono.

El pasado miércoles 30, el Secretario de Defensa James Mattis, de regreso en Washington, recibió al ministro de Defensa de Corea del Sur, Song Young-moo, para hablar sobre la alianza entre Estados Unidos y Corea del Sur. Manifestaron su apoyo a los “continuos esfuerzos diplomáticos” hacia la desnuclearización del [Corea del] Norte, en tanto que destacaron la importancia de la alianza, según la nota que dio a conocer el Pentágono sobre esa reunión.

Los ejercicios militares conjuntos conocidos como Ulchi Freedom Guardian entre Estados Unidos y Corea del Sur culminaron el jueves 31. Aunque los ejercicios no involucraron activos estratégicos de Estados Unidos, como los bombarderos B-1B, se informó que se llevó a cabo un ejercicio aparte como respuesta al lanzamiento misilístico de Corea del Norte, en el que participaron no solo dos bombarderos y aviones jets F-15K surcoreanos, sino además cuatro aviones de combate F-35B de la Armada de Estados Unidos que volaron desde su base en Japón. Hicieron simulacros de ataques aéreos de precisión en contra de las principales instalaciones del Norte, sobre Pilseung Range, al este de la provincia montañosa de Gangwon, informó la agencia de noticias Yonhap. “Estados Unidos no desplegó bombarderos (a Corea) durante los ejercicios con la esperanza de que la reducida escala del ejercicio enviaría un mensaje positivo a Corea del Norte y a la región”, anunció un funcionario de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Corea. Pero muy al contrario, Corea del Norte respondió al gesto con una serie de provocaciones, dijo el funcionario.