Lozansky: Trump tiene que cumplir su promesa de mejorar las relaciones con Rusia para evitar la guerra

2 de septiembre de 2017

1 de septiembre de 2017 — El consejo de Edward Lozansky al Presidente Trump es que si desea pasar como el más grande Presidente en la historia de Estados Unidos, tiene que darle seguimiento a sus promesas de campaña de mejorar las relaciones con Rusia, “para salvarnos así de una Tercera Guerra Mundial lo que lo cualificaría para este honor. ¿Pero lo hará?”

Lozansky es el Presidente de la Universidad Americana en Moscú. Su declaración es la conclusión de su artículo de opinión que publicó el Washington Times el 29 de agosto titulado “La crisis en Ucrania: ¿Tiene salida?”

En el artículo Lozansky repasa la situación entre las fuerzas militares de EU y Ucrania y llega a la conclusión, en base a los ejercicios en Carolina del Norte y Alemania, en donde las tropas estadounidenses practicaron enfrentamientos en contra de insurgentes de habla rusa, que las fuerzas armadas de EU se tienen que estar preparando para la guerra en contra de Rusia en torno a Ucrania.

Al final de la Guerra Fría, Estados Unidos tuvo una “oportunidad histórica de transformar a su principal enemigo en aliado, repitiendo así dos experiencias paralelas exitosas con Alemania y Japón”, escribe Lozansky. “Rusia estaba lista para llevarlo a cabo, pero el establecimiento de Washington no lo estaba”. En vez de esto, “el ‘fin de la historia’ que implica el dominio total estadounidense sobre los asuntos internacionales no dejan campo a que se integre Rusia con Occidente en su calidad de socios iguales”.

Por lo tanto, Estados Unidos siguió una política estratégica de debilitar a Rusia, mediante el cerco que le fue tendiendo la OTAN y la imposición de un gobierno de los oligarcas en Moscú. A Ucrania “se le asignó el papel de asestar el golpe fatal a los intereses de seguridad legítimos de Rusia y la esperanza de Moscú de que hubiera una Unión Euroasiática como contraparte económica oriental a la Unión Europea”. Esto se lograría con la declaración de la OTAN en 2008, de que Ucrania debería convertirse en miembro de pleno derecho. A partir de aquí, Lozansky describe los acontecimientos que llevaron al golpe de Estado con la Maidan en febrero del 2014 “que llevaron a la miseria y la destrucción de Ucrania, el ascenso de elementos neonazis, más de 10,000 muertos, una economía destruida, aumento de la corrupción y la amenaza inminente de una Tercera Guerra Mundial”.