China y Brasil firman un memorando de entendimiento sobre cooperación nuclear y finalización de la planta Angra 3

6 de septiembre de 2017

6 de septiembre de 2017 — En el contexto de la cumbre del BRICS en Xiamen, China, el presidente de la Corporación Nacional Nuclear de China (CNNC), Wang Shoujun, y ejecutivos de la compañía de energía brasileña Eletrobras y su subsidiaria nuclear, Eletronuclear, firmaron un Memorando de Entendimiento (ME) con el propósito de estrechar la cooperación bilateral para los usos pacífico de la energía nuclear, según el comunicado de prensa hecho público por el noticiero World Nuclear News.

Un objetivo clave del ME, según Eletrobras es “destacar los intereses comunes al establecer una asociación futura” que complete la tan demorada planta de energía nuclear Angra 3 de 1.405 MV así como también lanzar futuros proyectos de plantas nucleares. La construcción de Angra 3 empezó en 1984, pero ha sufrido repetidas demoras durante años por razones políticas. En septiembre del año pasado, se paralizó totalmente, víctima de la “Operación lavado de carros” (Lava Jato) dirigido por Londres para acabar con las instituciones brasileñas, uno de cuyos objetivos primarios era acabar con las capacidades tecnológicas y científicas vitales de Brasil. Un reflejo de eso fue el encarcelamiento del arquitecto del programa nuclear brasileño, almirante Othon Luiz Pinheiro da Silva, quien fue sentenciado a 43 años de prisión acusado de corrupción en la carnicería de la operación Lava Jato.

Se espera que la CNNC aporte una gran parte de los $5 mil millones que se necesitan para completar Angra 3, que no tiene el gobierno brasileño. Actualmente Angra 3 está programada para concluirse en el 2023. Reuters había informado el 30 de agosto que, desde que el presidente Michel Temer anunció su intención de privatizar Eletrobras, la compañía de energía eléctrica más grande de Iberoamérica, habían empezado a circular planes para separar Eletronuclear y que quedara en manos del Estado, dado que la Constitución brasileña establece que las instalaciones nucleares tienen que estar bajo control del gobierno.