Acuerdo entre Trump y los demócratas es señal de un cambio político

8 de septiembre de 2017

8 de septiembre del 2017 — En una reunión en la Casa Blanca con los líderes de ambos partidos del Congreso en ambas cámaras, el Presidente Trump sorprendió a los republicanos y a la mayor parte de los medios de comunicación que informaron del acto, cuando decidió respaldar la propuesta de los líderes demócratas, el senador Chuck Schumer y la representante Nancy Pelosi, concerniente al presupuesto y a la deuda. Es posible que la reunión haya despejado el camino para que las dos cámaras puedan aprobar esta semana los $7,9 mil millones de dólares de emergencia para ayudar a la recuperación de las zonas afectadas por la devastación causada por el huracán Harvey (en especial fondos para la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias o FEMA), y una extensión de tres meses del llamado tope de endeudamiento federal, y la continuación de una resolución de tres meses para el financiamiento de las operaciones del gobierno. Líderes republicanos, entre ellos el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, se habían opuesto a las extensiones de corto plazo (y Ryan lo había hecho públicamente) apenas unas horas antes.

Los dirigentes demócratas de la Cámara de Representantes, entre ellos la dirigente de la minoría demócrata, Nancy Pelosi, quien hizo declaraciones públicas el fin de semana pasado, han tenido que reconocer el peligroso fracaso de su intento de fomentar una “resistencia total”, el enjuiciamiento político, o cualquier otra forma de sacar al Presidente Trump de su cargo, incluso de llegar al punto de respaldar manifestaciones y ataques de los anarquistas y violento de la mentada organización “antifa”.

La decisión tomada hoy por Schumer y Pelosi, de ofrecer una apertura sin complicaciones, aunque temporal, a un mayor financiamiento federal para la recuperación y la reconstrucción luego del huracán, es una señal del cambio que está sucediendo hacia una colaboración potencial entre el Presidente y el Congreso, lo cual hasta ahora había sido completamente imposible. En la conferencia de prensa que dieron luego de esta reunión, la dirigencia demócrata evitó caer en cualquier crítica a Trump o a los republicanos. En cuanto al otro tema candente, con respecto al hecho de que el gobierno decidió dar por terminada la orden ejecutiva sobre inmigración “DACA” (siglas en ingles de la “Acción Diferida para los Llegados en la Infancia”), de repente los demócratas se mostraron optimistas de que el Congreso podría aprobar rápidamente la ley para solventar esta situación, como Trump había propuesto el 5 de septiembre.

Ya Trump había logrado que la dirigencia republicana aceptara vincular la ayuda financiera necesaria para la recuperación del desastre causado por el huracán Harvey, y el aumento del tope de endeudamiento federal, desafiando así a la facción del Partido Republicano “que no está de acuerdo con el gasto gubernamental”, una estrategia que requería e invitaba a los demócratas a dar su respaldo a ella.

Asimismo, este acontecimiento, en el marco de lo aprendido con el huracán Harvey, ha hecho que los miembros del Congreso estén más dispuestos a discutir sobre una institución de crédito nacional para financiar nueva infraestructura de tecnología avanzada.