Foreign Policy ataca a Lyndon LaRouche por la Nueva Ruta de la Seda

21 de septiembre de 2017

20 de septiembre de 2017 — Solo días después de que “desapareciera” rápidamente una entrevista prominente con la principal candidata parlamentaria, Helga Zepp-LaRouche, de la publicación alemana Junge Welt, la revista neoconservadora con sede en EU, Foreign Policy, echó espuma por la boca en contra de Lyndon LaRouche simplemente por el hecho de que Helga Zepp-LaRouche esté haciendo campaña. El título del artículo en Foreign Policy, “Lyndon LaRouche dirige un partido prochino en Alemania”, deja en claro que el problema es la “Iniciativa de la Franja y la Ruta” de China, o la “Nueva Ruta de la Seda”, que representa de manera prominente Helga LaRouche tanto en China como en Europa.

El artículo, que aparece justo antes de las elecciones parlamentarias, no parece haberse tomado la molestia de revisar que los datos que maneja fueran ciertos: que Lyndon LaRouche no es un millonario, que Helga LaRouche no es “rusogermana”; que LaRouche solo publica en sitios electrónicos en alemán y ruso, etc. De la misma manera, la consigna de que “Alemania tiene que unirse a la Nueva Ruta de la Seda” de ningún modo es un “afiche de campaña extravagante” para cualquier alemán informado. Y “Reformemos la banca global para impedir el desplome del sistema financiero”, no es ninguna “idea vaga”, sino que significa el retorno a la Ley Glass-Steagall.

Pero de lo que se trata, en lo fundamental, es de un ataque de los geopolíticos al nuevo paradigma internacional que rechaza la geopolítica británica a favor de la colaboración para el beneficio mutuo de las naciones. El surgimiento exitoso de este nuevo paradigma define el trabajo de 40 años de Lyndon y Helga LaRouche y ellos lo representan a nivel internacional.

El acoso macarthista de Foreign Policy contra Rusia es claro, cuando acusa a ambos LaRouches de “promover los intereses de China y Rusia en Occidente”. Pero más claro aún es su miedo al liderato de LaRouche en relación al programa mismo de la Nueva Ruta de la Seda. “La cuestión es si el verdadero público del movimiento de LaRouche no está en Alemania sino más bien en China, donde existe una creciente evidencia de que el movimiento tiene seguidores influyentes”. Mostrando su irritación sin enfado, Foreign Policy señala qué tan a menudo citan a Helga Zepp-LaRouche como una experta en la prensa de China; y a la amplia semblanza de Helga LaRouche que publicó China Daily en agosto, la atacan como un “artículo inflado”.

La autora del ataque, Bethany Allen-Ebrahemian, salió del Instituto Este-Oeste de Hawai, y el desprecio detestable que muestra por la inteligencia y la dirigencia de China es una marca distintiva de los geopolíticos neoconservadores. Pero muestra un temor real por el programa de la Nueva Ruta de la Seda y el liderato de los LaRouche en esto.

Foreign Policy va a ser uno de los observadores estadounidenses que van a estar contando nerviosos los votos del partido BüeSO en las elecciones parlamentarias.