Los medios alardean de las acciones tipo Gestapo de Mueller

21 de septiembre de 2017

21 de septiembre de 2017 — CNN se apresuró al mediodía del martes 19 con una nota para refunfuñar que su “exclusiva” de la noche anterior, en el sentido de que el FBI había interceptado al director de campaña de Trump, Paul Manafort, “antes y después de las elecciones” no quiere decir que el Presidente Trump tuviera razón cuando tuiteó que el gobierno de Obama había intervenido sus comunicaciones (¡!).

La primera nota de CNN informó que desde el 2014 el FBI venía investigando a Manafort, supuestamente por el trabajo de su bufete de abogados con el entonces Presidente de Ucrania, Viktor Yanukóvych (a quien sacó del poder el Presidente Obama con el golpe de Estado nazi de ese año). La primera orden del tribunal bajo la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA por siglas en inglés), que autorizaba la vigilancia, se descontinuó en cierto punto en el 2016, afirmó una de las fuentes de la CNN, porque no se había encontrado evidencia de ninguna ilegalidad. Eso no evitó que el FBI obtuviera una nueva orden de vigilancia del tribunal FISA, en algún momento a finales del 2016, como parte de la investigación instigada por los británicos sobre los supuestos vínculos de Trump con Rusia.

“La intromisión del gobierno continuó hasta principios de este año, incluyendo el período en que se sabía que Manafort hablaba con el presidente Donald Trump” escribe CNN.

Muchos, entre ellos Julian Assange de WikiLeaks, respondieron de inmediato correctamente con sorna a los medios tradicionales mentirosos que habían regañado a Trump por sus tuits anteriores, donde denunció que lo habían espiado por órdenes de Obama, cuando ahora se demuestra, según dice el columnista del Boston Herald, “CNN: el rumor del fisgoneo del FBI es cierto”.

Impertérrito, el fracasado New York Times publica un artículo en donde promueve las descaradas tácticas tipo Gestapo empleadas por el Fiscal Especial Robert Mueller en contra de los objetivos de su operación Rusiagate “agarren a Trump”. El Times es explícito en que su cobertura de las acciones rufianescas de Mueller en contra de Manafort, se publican como advertencia a otros, de lo que tendrían que enfrentar si no se pliegan al juego del golpe de Estado en contra de Trump.

Manafort dormía en su cama en la segunda planta cuando el FBI allanó su casa a primeras horas de la mañana del 26 de julio de este año. El FBI ni siquiera se tomó la molestia de tocar el timbre sino que entraron intempestivamente abriendo el cerrojo. Manafort no estaba huyendo de nada. El día anterior había hablado ante la Comisión Judicial del Senado y estaba programado para hablar ese día ante la Comisión de Inteligencia del Senado y su abogado ya estaba en contacto con el Departamento de Justicia sobre la “investigación”.

Para que no se pierda el mensaje, el Times escribe:

“Las maniobras en contra del señor Manafort no son más que un atisbo de las tácticas agresivas del señor Mueller y su equipo de fiscales en los cuatro meses que han pasado desde que se hizo cargo de la investigación del Departamento de Justicia sobre los intentos rusos de alterar las elecciones del año pasado... Prescindiendo del pesado ritmo típico de muchas investigaciones de cuello blanco, el equipo del señor Mueller ha empleado lo que algunos presentan como tácticas de ‘terror y espanto’ para intimidar a testigos y posibles blancos en la investigación...

“Ellos están marcando el tono. ‘Es importante infligir terror desde un principio en los corazones de la gente en Washington, porque si no, te van a arrollar’ dijo Salomon L. Wisenberg, quien fue fiscal adjunto independiente en la investigación que llevó al enjuiciamiento político del presidente Bill Clinton en 1999. ‘Quieres que la gente se diga, ‘hombre, más vale que le diga la verdad a estos tipos’ ”.