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Catástrofe en Alemania. Ya no es “el último bastión de estabilidad” en Europa

26 de septiembre de 2017
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Rueda de prensa de la Canciller de Alemania, Angela merkel, y del Presidente de Rusia, Vladimir Putin, el 2 de mayo de 2017. Sochi, Rusia. (en.kremlin.ru)

26 de septiembre de 2017 — Las elecciones nacionales en Alemania, el pasado domingo 24, dejaron a la nación, como era de esperarse, en un caos total. Los dos partidos tradicionales quedaron hechos trizas en tanto que el partido derechista de reciente creación “Alternativa para Alemania” (AfD, en sus siglas en alemán) se convirtió en el tercer partido por su tamaño. El AfD es un partido derechista sin programa alguno, que surgió de la propaganda histérica en contra de los refugiados. La coalición socialcristiana CDU-CSU de la canciller Merkel no logró más que el 33% de los votos (la peor votación del partido desde 1949) en tanto que el partido socialdemócrata SPD, que ha estado haciendo una coalición con Merkel desde las elecciones del 2013, recibió solo un 20.5% de los votos, ¡el peor resultado que hayan obtenido desde los tiempos de Bismark!

Merkel tiene ahora que intentar formar un gobierno de coalición. El SPD había afirmado anteriormente que no iba a continuar con la coalición actual y probablemente mantendrá esa posición. Los partidos a los que probablemente Merkel se acerque para hacer coalición serían el Partido Demócrata Libre (FDP) y los Verdes, dos partidos con enormes diferencias políticas tanto con Merkel como entre sí. Hasta la misma Merkel reconoce que no va a poder formar un nuevo gobierno sino hasta fines de año. Es posible que convoquen a elecciones anticipadas, pero lo más probable es que los resultados no cambien.

Si bien el AfD no es un partido fascista, sí incluye elementos derechistas radicales y racistas. Ahora contará con 94 curules entre los 709 miembros del parlamento federal alemán, el Bundestag.

Helga Zepp-LaRouche, quien fue la candidata a Canciller por el Partido BüSo, caracterizó el resultado de catastrófico, dado que Alemania era el último gobierno relativamente estable en Europa. Ella publicó una declaración—la cual se reproduce enseguida—en donde se identifican las causas de la crisis y las soluciones necesarias, las cuales promoverá el BüSo con mayor vigor.

Helga Zepp-LaRouche: los votantes alemanes rechazaron las políticas neoliberales

La victoria política aplastante que convirtió al partido Alternativa para Alemania (AfD) en el tercer partido de Alemania, así como también el ganador en Sajonia y la segunda fuerza en otros estados del este del país, es otra más de las expresiones de rechazo a la política neoliberal, que llevó al Brexit y a la derrota de Hillary Clinton. El comentario de la canciller Angela Merkel de que la alianza CDU-CSU sigue siendo el grupo más fuerte dentro del Bundestag a quien nadie puede superar para gobernar, luego de que la abandonaron un millón de votantes, muestra que la señora Merkel está igual de reacia que Hillary Clinton a admitir las razones de su pobre desempeño.

Los partidos en la Gran Coalición (CDU-SPD) fueron castigados por sus políticas neoliberales, por el programa de reformas laborales Hartz4, por la política de presupuesto equilibrado, que ha orillado a un porcentaje cada vez mayor de la población hacia situaciones precarias, a pesar de la abundancia de ingresos fiscales. Lo que ha ocurrido es exactamente lo que yo ya había advertido en el caso del Brexit (la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea), de la victoria electoral de Trump y del referéndum constitucional italiano: Esta ola seguirá hasta que se hayan eliminado las injusticias que han creado los programas neoliberales.

Lo absurdo de esta campaña electoral se hizo patente con la “ronda de los elefantes”, el programa de TV con los candidatos “peso completo”. Luego de que los medios informativos y los candidatos de los partidos establecidos habían presentado una campaña sin ninguno de los temas importantes, este programa de TV se convirtió en una contienda en la que los participantes, cuando menos dieron rienda suelta a su frustración. La presentadora de TV, Anne Will, hizo una observación muy precisa cuando desafió a Alexander Garland, líder del AfD, quien admitió que su partido solo está contra algo, pero no tiene soluciones. Eso es verdad, por supuesto, pero las soluciones tampoco se encuentran en ninguno de los dos partidos principales, ni en ninguno de los otros tres que están ahora en el Bundestag.

Pero el verdadero elefante en el cuarto de la “ronda de los elefantes”, es el inminente crac financiero, que amenaza a dejar al del 2007-2008 como un enano. El BüSo tiene contemplado elevar sus esfuerzos para la instrumentación de un sistema de separación bancaria global bajo las líneas de la Glass-Steagall, como la única forma de impedir un caos descontrolado, junto con las fuerzas amigas en diversos países de Europa y en Estados Unidos.

Asimismo, el Büso intensificará su campaña para hacer que Alemania y demás países de Europa adopten el ofrecimiento de China para colaborar en la construcción de la Nueva Ruta de la Seda. Ese es el único camino para desarrollar las economías de Europa oriental y central, y los Balcanes, y para industrializar al Medio Oriente y África. La construcción de la Nueva Ruta de la Seda ofrece la única vía para superar las causas de la ola de refugiados en una manera humana. El Búso hizo campaña por esto durante el período electoral y lo seguirá haciendo mucho más ahora. Y a pesar de la censura, nuestro programa prevalecerá, porque es del interés de Alemania y de la toda la humanidad.