Puerto Rico necesita reactores nucleares modulares, dice el secretario de Energía

30 de septiembre de 2017

30 de septiembre de 2017 — “¿No tendría el mayor de los sentidos si tuviéramos pequeños reactores modulares que, literalmente, se pudieran poner en la carga de una aeronave C-17 [avión militar de carga], transportarlo a zonas como Puerto Rico, bajarlo, echarlo a andar y conectarlo?” dijo el 26 de septiembre el secretario de Energía Rick Perry, durante una de las discusiones en el evento de la Semana Nacional de Energía Limpia en Washington, DC.

De hecho, Puerto Rico tiene un historial de experiencia con la tecnología nuclear. En la década de 1960, fue anfitrión de una prueba de un reactor de la Comisión de Energía Nuclear del gobierno norteamericano. Se trataba de poner a prueba el diseño del reactor Boiling Nuclear Superheater (BONUS), e investigar su factibilidad técnica y económica. La construcción del reactor de 17 MV empezó en 1960, y cuatro años después se logró una reacción en cadena. El reactor se clausuró en 1968 debido a dificultades técnicas y el alto costo de las modificaciones necesarias. La agencia patrocinadora en Puerto Rico fue la Agencia de Recursos Hidráulicos. En ese mismo período, Puerto Rico fue una de varias economías en vías de desarrollo para las cuales el Laboratorio Nacional Oak Ridge diseñó Nuplexes, es decir, sistemas integrados de generación de energía y producción industrial.

Hoy, la planta baja del edificio del reactor BONUS es un museo tecnológico, con una exhibición donde se explica el proyecto BONUS, uno de ellos titulado “Albert Einstein y la energía nuclear”; otra sobre “El espacio y la energía nuclear” y una sobre las ciencias de la energía nuclear. El lema del museo es: “Dedicado a la memoria de quienes han dedicado sus vidas a la generación de electricidad, para mejorar la calidad de vida de todos”.