La caída de Wolfgang Schauble

30 de septiembre de 2017

30 de septiembre de 2017 — Las elecciones generales en Alemania tuvieron una víctima ilustre: Wolfgang Schauble ya no será el poderoso ministro de Finanzas de Alemania, sino que pasará a ocupar el puesto casi insignificante de presidente del Bundestag, el parlamento alemán. Se considera que la decisión se tomó para abrirle la puerta al Partido Demócrata Libre (FDP), para que participe en el gobierno. De hecho el dirigente del FDP, Chrstian Lindner, quien hizo campaña a favor de Rusia y en contra de la política energética de Merkel, había dicho anteriormente que si el FDP llevase a formar parte del gobierno, él no aceptaría el ministerio de Relaciones Exteriores, que es donde tradicionalmente participa el FDP, sino que querría la cartera del ministerio de Finanzas.

Con Schauble fuera, dos personajes importantes del gobierno alemán anterior quedan fuera del futuro gobierno, si es que se llega a formar un gobierno. El segundo personaje es Christoph Heusgen, el asesor neoconservador sobre política estratégica de Merkel, quien fue uno de los arquitectos de la política exterior y de seguridad de la Unión Europea (UE). De hecho, Heusgen ya había anunciado desde tiempo atrás que no formaría parte de un nuevo gobierno sino que se iría a la ONU.

Si se formase una coalición CDU-CSU-FDP-Verdes, el ministerio de Finanzas bajo Lindser podría hacer que el sueño de Emmanuel Macron, de integrar aún más la Unión Europea, durara lo que dura un copo de nieve en el infierno.

Sin embargo, esos cuatro candidatos a formar una coalición tienen tantos temas en conflicto que pareciera ser algo tan difícil como cuadrar un círculo y si llegaran a un acuerdo sobre un programa de gobierno, los votantes los castigarán.

Por ejemplo el CSU está en peligro de extinción por su competencia con el AfD en Bavaria, y le puso un ultimátum al dirigente del partido, Horst Seehofer, en la reunión ayer de la bancada del Budestag: o impone una cuota a la inmigración como condición para unirse al gobierno o lo van a botar en el congreso del partido el 17 de noviembre.

En cuanto al SPD, parece que Martin Schulz está acabado. Después de la derrota electoral, Schulz quería ser el líder parlamentario del SPD, pero lo convencieron de que cediera a favor del “izquierdista” Andrea Nahles. Esta es la primera vez que el presidente del SPD no tiene ningún papel político.

El SPD está bajo ataque por todos lados, entre otros del ex canciller Gerhard Shroeder, quien ayer criticó la decisión del SPD de haberse negado anteriormente a hacer coalición con el CDU. “¿Fue particularmente inteligente por parte del SPD anunciar que pasarían a la oposición?”, se preguntó Schroeder, y responde que mejor hubieran esperado a ver cuales serían las condiciones.

La situación es extremadamente cambiante y las negociaciones para formar un gobierno pudieran durar semanas, si no es que meses. Las elites de la UE están nerviosas, porque con una Alemania sin gobierno o ingobernable, la UE es ingobernable.