La Franja y la Ruta ”pasa por Brasil”

3 de octubre de 2017

2 de octubre de 2017 — Eso escribió el 28 de septiembre Marcos de Oliveira, director del periódico brasileño Monitor Mercantil, en el segundo artículo en que promueve la Iniciativa de la Franja y la Ruta, desde que regresó del Foro de Cooperación de Medios de Comunicación sobre este magno Proyecto, que se llevó a cabo en Dunhuang, China, la semana pasada.

“¿Puede la iniciativa china de La Franja y la Ruta beneficiar a Brasil? La respuesta es: sí”, señaló Marcos de Oliveira. Este Proyecto chino va mucho más allá que la sola construcción de rutas para el comercio. “La dimensión y las magnitudes de las inversiones crearán una dinámica económica global, que puede beneficiar no solo a las economías de su entorno, sino además las de otras partes del mundo, como Brasil y América Latina... A la iniciativa se contrapone el estancamiento actual de la economía mundial, provocado por la preponderancia de los intereses financieros especulativos sobre la producción real. Esta es la manera como China se ha convertido en una gran potencia, proponiendo asociaciones y cooperando por el bienestar de todos los países”.

Como único país miembro del BRICS en las Américas, Brasil “puede desempeñar un papel fundamental en la construcción de un mundo nuevo... Por lo tanto, Brasil tiene que fijar sus intereses y buscar socios para incorporarse a La Franja y la Ruta”, según la visión de Oliveira. “Si China fija sus metas e intereses, cada país debe buscar la estrategia que mejor le convenga, en el contexto de la cooperación a nivel mundial”, agrega.

El “problema coyuntural” que tiene Brasil, señala, es que adolece de un proyecto nacional, y al contrario tiene un “gobierno ilegítimo, repudiado por el 97% de la población”. Sin embargo, el sector empresarial brasileño puede organizar una agenda de cuál sería el papel de Brasil en esta iniciativa.

El periódico Monitor Mercantil, que está dirigido a los sectores empresariales y económicos desde una perspectiva generalmente más nacional, tiene más de 100 años de publicación. Hoy en día es una de las publicaciones brasileñas más pequeñas, que circula a diario en su forma impresa en Río de Janeiro y en Sao Paulo, y en su forma electrónica sale seis días a la semana.