Lo principal

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

China se compromete a construir una “bella China” y un “mundo bello”

25 de octubre de 2017
xi-trump-1.jpg
Foto de archivo (www.news.cn)

25 de octubre de 2017 — “La gente en occidente está muy rezagada”, comentó Helga Zepp-LaRouche ayer, al tomar nota de la extraordinaria conclusión del XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China. En general, los gobiernos de occidente parecen que tienen el propósito de hundirse con el Titanic del sistema financiero transatlántico. Y las poblaciones de Occidente en general, siguen lamentablemente ignorantes de lo que realmente está sucediendo en China y del Gran Designio de utilizar la Iniciativa de la Franja y la Ruta para ayudar a construir “un mundo bello” para todos, una ignorancia que las videoconferencias semanales de Helga Zepp-LaRouche sobre “el espíritu de la Nueva Ruta de la Seda”, tienen el propósito de remediar.

“Nosotros, más de 1,300 millones de chinos, vivimos en júbilo y dignidad”, dijo el Presidente chino, Xi Jinping, en su breve discurso de clausura del Congreso del PCC. Con todo y lo importante que han sido los logros del pasado, como el haber sacado de la pobreza a 700 millones de personas, el Presidente Xi se centró en las tareas del futuro, y declaró que China “abraza una perspectiva brillante”, y “avanzará a grandes pasos hacia un futuro más promisorio todavía”. De manera mesurada y sensata, agregó que “también sentimos la pesada carga de la responsabilidad sobre nosotros”.

El Congreso del PCC emitió una resolución final en la que se ubica la misión de China en el contexto mundial, y anunciaron su compromiso a “preservar la paz mundial y fomentar el desarrollo común”. La piedra angular de esta misión consiste en “fomentar activamente la cooperación internacional mediante la Iniciativa de la Franja y la Ruta”, y utilizar el enfoque de “todos ganan” que ha promovido el Presidente Xi para “trabajar juntos con los pueblos de todos los países para construir un mundo abierto, incluyente, limpio y bello que goce de una paz duradera, seguridad universal y una prosperidad común”.

Si se construye o no ese “mundo bello”, depende en gran medida de los resultados de la ya próxima gira del Presidente Trump a Asia, y muy en especial de su reunión con Xi Jinping el 8 de noviembre. Si Trump acepta los repetidos ofrecimientos de Xi para unirse a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, se iniciará un dramático cambio estratégico fundamental. Sin embargo, si Trump sigue en gran parte atado por las calumnias británicas y las amenazas en su contra —tales como la ola de propaganda del Rusiagate y contra China que diseminan el imperio británico y sus piezas en todas partes— entonces el mundo entero se podría hundir con el viejo paradigma en bancarrota. Las revelaciones que se produjeron ayer en el sentido de que tanto el Comité Nacional Demócrata como la propia campaña de Clinton financiaron directamente el trabajo del agente de inteligencia británico Christopher Steele (autor del mentiroso expediente contra Trump que la prensa liberal ha regurgitado hasta la saciedad) es un paso, muy retrasado, pero muy oportuno, para ayudar a liberar a Trump de la campaña británica.

Cuando estaba por llevarse a cabo la conferencia de prensa final del Congreso del PCC antier, la red de televisión china China Global Television Network acudió al jefe de la oficina de EIR en Washington, DC, Bill Jones, para transmitir una entrevista en vivo sobre su visión del Congreso, y sobre la perspectiva de la próxima reunión de Trump con Xi. La respuesta de Jones fue al grano: la Iniciativa de la Franja y la Ruta “podría ser el pegamento que realmente puede consolidar la relación” entre los dos países; si Trump y Xi llegan a un acuerdo tal, “el mundo entero avanzará hacia una nueva era de desarrollo”.