Rusiagate: llevado hasta usted con el efectivo del DNC

2 de noviembre de 2017

2 de noviembre de 2017 — Después de las revelaciones de la semana pasada sobre el financiamiento de Hillary Clinton a la firma Fusion GPS, a través de Marc Elias y el bufete jurídico Perkins Coie, este lunes 30 de septiembre se revelaron los detalles de dicho financiamiento, donde hubo millones de dólares de las redes de Obama, Clinton y el Comité Nacional Demócrata (CND).

Según el artículo de Sean Davis, publicado en The Federalist, que examinó los registros de la Comisión Federal Electoral de Estados Unidos (FEC, en sus siglas en inglés), resulta que la OFA (siglas de “Obama for America”, el brazo del comité político de Obama en el 2016) le pagó unos $800,000 dólares a Perkins Coie ese año y otros $174,725 hasta agosto del 2017. Los registros federales muestran que, en el 2016, la organización oficial de la campaña de Hillary clinton, Hillary For America, le pagó unos de $5.1 millones de dólares a Perkins Coie, y el CND les pagó unos $5.4 millones.

Es más, se informa también que fue Perkins Coie la que reclutó y le pagó a la firma de seguridad cibernética CrowdStrike para que analizara el supuesto “hackeo” de los servidores del CND, evitando que en el proceso, el FBI examinara directamente los servidores.

Sean Davis también reveló los nexos nada nimios entre las campañas y las operaciones de Perkins Coie y Fusion GPS. “Los registros de la FEC así como también los registros del tribunal federal muestran que Marc Elias, el abogado de Perkins Coie... había fungido también anteriormente como abogado de la OFA. En el caso “Shamblin vs Obama For America”, un caso que se ventiló en un tribunal federal de Florida en 2013, los registros del tribunal federal identifican a Elias como una persona que trabaja simultáneamente como el principal abogado tanto de OFA como del CND.

Davis concluye que “el momento en que se hicieron y la naturaleza de los pagos a Perkins Coie por parte del brazo oficial de la campaña de Obama, plantea interrogantes importantes sobre si la OFA estaba financiando a Fusion GPS, qué tanto sabía Obama y su equipo sobre los contenidos y proveniencia del expediente [el expediente marrullero que preparó el agente británico Christopher Steele para Fusion GPS] mucho antes de que se hiciera público su contenido, y sobre si el Presidente o los lugartenientes de su gobierno utilizaron a sabiendas un documento político partidista para justificar las acciones oficiales del gobierno para atacar a los oponentes políticos del Presidente nombrados en el expediente”.