Las relaciones entre China y Panamá muestran qué tan rápido la Iniciativa de la Franja y la Ruta está cambiando al mundo

21 de noviembre de 2017

21 de noviembre de 2017 — El 12 de junio del 2017, Panamá anunció el cese de relaciones diplomáticas con Taiwán, y las estableció con China, reconociendo así formalmente la política de una sola China. Cinco meses y cinco días más tarde, el 17 de noviembre, el Presidente Juan Carlos Varela y el Presidente Xi Jinping firmaron 19 acuerdos entre los dos países, entre los cuales destaca un “Memorando de Entendimiento de cooperación en el marco de la Franja Económica de la Ruta de la Seda y en la iniciativa de la Ruta de la Seda Marítima del Siglo 21”, informó el diario La Estrella de Panamá. La velocidad a la cual se mueven las cosas tomó por sorpresa a amigos y adversarios.

En los comentarios que le hizo Xi a Varela al firmar los acuerdos, destacó la naturaleza histórica de esta decisión, allanando el camino a otros países de Iberoamérica para que hagan lo mismo con Taiwán, y para que toda la región finalmente se una a La Franja y la Ruta. “Las relaciones entre China y Panamá han entrado en una nueva era. Su decisión política de establecer lazos diplomáticos con China y visitar el país es una hazaña de héroe. Su contribución será recordada en la historia”, le dijo el Presidente Xi Jinping a Juan Carlos Varela. “China considera a Latinoamérica como un socio indispensable en la Iniciativa de la Franja y la Ruta, y ambas partes deben fomentar las estrategias de desarrollo para complementarse mutuamente”, agregó Xi, de acuerdo a la reseña de Xinhua.

Zhao Bentang, quien encabeza el Departamento de Latinoamérica y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores, dijo: “Si nuestros amigos panameños lo necesitan, en el espíritu de la amistad y la cooperación Sur-Sur, China está dispuesto a ayudar a Panamá en su desarrollo económico y social lo mejor que podamos”.

“Yo estoy seguro que China y Panamá van a establecer una relación muy fuerte, la cual debe tener buen efecto más allá de las fronteras de ambos países, y ayudará a traer estabilidad y paz en la región”, le dijo Varela a Xinhua. Asimismo, Varela recalcó que Estados Unidos es un aliado estratégico de Panamá, en otras palabras, que él no ve contradicción alguna entre el programa de La Franja y la Ruta y unas buenas relaciones estratégicas con Estados Unidos.

Un informe que pasó la televisión de Panamá, TVN-2, el 17 de noviembre, puso de relieve el contexto más general de lo que China está haciendo en la región: “China se ha propuesto una Nueva Ruta de la Seda. Ha fijado la mirada en Latinoamérica. En Brasil ha invertido en fábricas de autobuses y paneles solares. En Argentina compra soya y construyó una red ferroviaria. En Perú invirtió en energía y aluminio; en México en el ensamblaje de autos; en Venezuela, en petróleo; también financió un tren bioceánico para conectar Brasil, Perú y Bolivia. Un empresario chino también está detrás del Proyecto para construir un canal interoceánico en Nicaragua; China le promete a Panamá un panorama económico sin precedente. Pero será responsabilidad de las autoridades asegurar que esas inversiones beneficien a todos los sectores económicos”.

Xinhua también publicó un comentario con un entusiasta titular, “Relaciones entre China y Panamá establecidas para abrir nuevos horizontes”, el cual señala que “la cooperación y los intercambios entre China y Panamá son prometedores y plantean que avanzarán rápidamente”. El artículo informa que entre todos los acuerdos, el Instituto Confucio abrió sus puertas en la Ciudad de Panamá, y señala que “al poner en línea la Iniciativa de la Franja y la Ruta con los planes de desarrollo del país, a saber, Panamá 2030, ambas partes verán nuevas oportunidades para desarrollar vínculos bilaterales”. Internacionalmente, “Panamá va a tomar parte activa en la construcción del Foro China-CELAC, y en la promoción general de la cooperación entre China y Latinoamérica”.