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La Nueva Ruta de la Seda es ahora el foco central del progreso humano

29 de noviembre de 2017
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Los participantes en la 25ta reunión de los dirigentes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Danang, Vietnam. Noviembre de 2017 (en.kremlin.ru)

28 de noviembre de 2017 — No hay manera hoy de ver el desarrollo de las sociedades humanas, en cualquier parte del mundo, sin reconocer el papel central de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, de China. Los dinosaurios del imperio británico luchan con furia para mantener sus derechos de saqueo en las naciones en desarrollo de Asia, África e Iberoamérica, e incluso en sus propios países, sin embargo queda cada vez más claro que La Franja y La Ruta le ha dado a las naciones el coraje para levantarse, afirmar que ya no tienen que aceptar las exigencias de austeridad y de “tecnologías apropiadas” que les imponen los señores imperiales de Londres y Wall Street. Como decía Confucio, “a los 30 años de edad, yo me levanté”. El llamado “Tercer Mundo” ya está listo para dejar bien lejos ese título degradante, para convertirse en parte de una sociedad de naciones modernas industrializadas, como ha hecho China, con el proceso de la Nueva Ruta de la Seda como motor.

Esto es especialmente cierto en África. El Instituto Schiller dio a conocer un informe especial de 250 páginas sobre el proceso de desarrollo de África, en una conferencia del Instituto Schiller que se llevó a cabo en Alemania, con el tema de “El cumplimiento del sueño de la Humanidad”, este fin de semana pasado. Los ponentes de África, Europa, Estados Unidos y China, hablaron sobre el amplio alcance de los cientos de proyectos de infraestructura, industriales y agrícolas que China ha realizado en toda África durante los últimos diez años, y en un ritmo acelerado en el 2017. El informe presenta el bello futuro y la esperanza que le ha llevado este proceso a los pueblos de África.

Hoy en Europa Oriental, se está llevando a cabo el foro de los “16+1” en Hungría, entre China y 16 países de Europa Oriental, 11 de los cuales son miembros de la Unión Europea (UE). El Primer ministro Li Keqiang dio el discurso de apertura, donde dijo que la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda puede ayudar a llevar el desarrollo a los países que una vez pertenecieron al bloque de la Unión Soviética, y será un “complemento útil” para las relaciones de China con Europa. “Nuestro propósito” dijo, “es ver una Europa próspera”.

El primer ministro de Hungría, Viktor Orban, también habló en la sesión de apertura, y señaló que “si Europa se cierra al exterior, va a perder la posibilidad de crecer... Los recursos europeos son de sí mismos insuficientes. Por esta razón nosotros damos la bienvenida al hecho de que, como parte de un nuevo orden económico mundial, China ve a esta región como una región en la que quiere estar presente en su progreso y desarrollo”.

Pero, ¿cuál es la respuesta de la Unión Europea a este potencial de progreso y desarrollo mutuo? Intentaron impedir que Hungría contratase empresas chinas para construir una conexión ferroviaria entre Budapest y Belgrado en Serbia, con el pretexto de que la membresía de Hungría en la UE les obligaba a realizar una licitación abierta para realizar el proyecto, como si cualquier gobierno o compañía privada en Europa fuese a decidir de repente hacer algo que nunca han hecho, ni han querido, aunque sí le imponen austeridad a los propios miembros de la UE.

El artículo publicado el lunes 27 por el Instituto Mercator para Estudios sobre China, en Berlín, donde habla sobre la conferencia del “16+1”, es emblemático de esta reacción de la UE ante el Nuevo Paradigma. El artículo se titula “La atractiva ofensiva de China en Europa Oriental es un reto a la cohesión de la UE”, y afirma que: “Parece ser que la integración europea está muy en juego cuando los gobiernos europeos orientales utilizan su relación con China para tener ventaja sobre Bruselas”. Imagínense ustedes: ¡El desarrollo es una amenaza para Europa!

Helga Zepp-LaRouche señaló la fea ironía que implica ese pensamiento geopolítico, en la forma de una resolución que propuso en la Conferencia del Instituto Schiller. Considerando que China ha sacado de la pobreza a 700 millones de personas durante los últimos 30 años, y que Xi Jinping se comprometió a sacar de la pobreza a los 42 millones de ciudadanos chinos restantes pobres para el año 2020, la resolución plantea que Europa debe también dedicarse a sacar de la pobreza a sus más de 120 millones de personas empobrecidas para elevarlas a un nivel de vida decente para el año 2020. Esa resolución se aprobó unánimemente.

¿Quién más en Europa piensa siquiera en una meta noble como esa, mientras que la austeridad que dicta la UE está creando cada día más personas empobrecidas a un ritmo aterrador?

Pero las fuerzas imperiales británicas están más aterradas todavía porque están perdiendo a su principal “ejecutor”, Estados Unidos. Donald Trump se ha rehusado a seguir por la senda del partido bélico de Bush y Obama, que le sirvió al imperio durante los últimos 16 años con las guerras perpetuas y con el envolvimiento de Rusia y China, lo cual llevó al mundo al borde de una guerra nuclear. El imperio está horrorizado con la histórica visita de Trump a China este mes, en donde él y Xi Jinping consagraron a sus naciones a la resolución de los problemas del mundo de manera conjunta mediante la cooperación en la diplomacia y en el desarrollo económico. También están aterrorizados por las extensas conversaciones de Trump con Vladimir Putin, tanto personalmente en Vietnam como por teléfono después de su regreso a Washington, para cooperar en la campaña para acabar con el terrorismo en Siria y otros lados. En conjunto, la cooperación del Presidente Trump con Rusia y China amenaza con acabar con el imperio de una vez por todas. El mentado fraude del “Rusiagate”, el intento de golpe de Estado para sacar a Trump del cargo, se está desmoronando rápidamente, en buena medida gracias al trabajo de la EIR, específicamente con el informe especial sobre los varios crímenes y las intenciones traidoras de Robert Mueller, el asesino judicial.

La crisis no se ha terminado de ningún modo, y la burbuja financiera que crece en todo el sistema bancario occidental podría explotar en cualquier momento. Pero la vía hacia la solución avanza ahora de manera patente, en tanto que la Nueva Ruta de la Seda llega a todas partes del mundo, incluso a Estados Unidos. Esta vía está abierta, siempre y cuando los ciudadanos del mundo respondonan a este momento histórico actuando como decía Abraham Lincoln, de acuerdo a “los mejores ángeles de nuestra naturaleza”.