Dershowitz: Ejercer las facultades constitucionales no es obstrucción de la justicia

6 de diciembre de 2017

6 de diciembre de 2017 – “No se puede acusar al Presidente de obstrucción de la justicia por ejercer sus facultades constitucionales”. Si el Congreso acusara de eso al Presidente, “tendríamos una crisis constitucional”. Estas fueron las palabras encendidas de Alan Dershowitz, en la entrevista en el programa “Fox and Friends” el lunes 4 en la mañana. A Dershowitz lo trajeron al programa para refutar las aseveraciones de la senadora Dianne Feinstein, quien dijo en un discurso ante el Commonwealth Club en San Francisco, California,) el pasado fin de semana, que se estaba “armando” un caso de obstrucción contra Trump.

Dershowitz es profesor de la Escuela de Derecho de Harvard, y en su refutación enumeró precedentes que se remontan a 200 años.

“Eso es lo que hizo Thomas Jefferson”, dijo, cuando Jefferson utilizó sus facultades ejecutivas en su pelea contra Aaron Burr. “Eso es lo que hizo Lincoln, eso es lo que hizo Roosevelt”. Incluso en el caso de George H. W. Bush, quien perdonó a Caspar Weinberger “para terminar la investigación que habría llegado hasta él”, a Bush, dijo Dershowitz. “Nadie sugirió que había obstrucción de la justicia”, agregó.

Si Trump verdaderamente estuviera pensando en tratar de detener esta investigación, continuó Dershowitz, “el Presidente podría haber perdonado a Flynn... y para hacerlo [él] tendría absolutamente toda la autoridad”. El solo hecho de que Trump no a puesto en uso sus facultados que por ley tiene, “es prueba de que no hay obstrucción alguna en el caso”, recalcó. Dershowitz dijo que las acusaciones hechas por la Feinstein (y por otros), eran “el triunfo de la esperanza sobre la realidad”.

Dershowitz no es amigo de Trump, sin embargo ha estado siguiendo esto muy de cerca en los días recientes. El viernes 1 de diciembre, su artículo editorial en el periódico New York Times, titulado “When Politics Is Criminalized” (Cuando se penaliza la política), da una mirada más amplia sobre todo el caso del “Rusiagate” (aparte de Mueller), donde el Congreso de hecho está actualmente consumido por múltiples investigaciones de corrupción, conspiración, cooperación, y cosas así. Los forjadores de la Constitución, afirma, hicieron que fuese muy difícil que se lleve a cabo cacerías de brujas, pero esas protecciones se han venido debilitando con el pasar del tiempo, “mediante la utilización de leyes neutras en lo político pero sumamente maleables sobre la obstrucción de la justicia, la corrupción y la conspiración, que se pueden emplear para perseguir judicialmente las actividades de los rivales políticas, que pudieran ser cuestionable éticamente, pero no necesariamente son delito”.