La casta dominante se muestra atónita ante la deflación de Mueller

12 de diciembre de 2017

12 de diciembre de 2017 — El lunes 11 el diario Washington Post publicó un artículo de opinión en la página editorial firmado por E.J. Dionne, Jr., sobre el ex director del FBI, Robert Mueller III, titulado Creeping toward the Precipice (Arrastrándose hacia el precipicio).

El artículo trata de la credibilidad cada vez más menguante de Mueller entre los republicanos, luego de que el esfuerzo inspirado por los británicos para deshacerse de Trump se han visto debilitados, frenet a las revelaciones que ha difundido EIR y otros sobre el enorme conflicto de intereses de Mueller.

“Nuestra república democrática está en un peligro mucho mayor de lo que estaba hace unas pocas semanas”, escribe Dionne. “Había una fe implícita” en que si Mueller cocinaba algún material condenatorio sobre Trump, los republicanos del Congreso se sentirían obligados a aceptar lo que Mueller presentara y enfrentarían al Presidente.

Pero eso era antes de que se hiciera pública toda la suciedad y sordidez sobre Mueller y sus agentes seguidores de Clinton en el FBI, y el menosprecio del FBI por la equidad y la justicia en todas las etapas de la investigación.

“A menudo escuchábamos reminiscencias de cómo los republicanos durante el caso de Watergate (inevitablemente se recuerda al senador Barry Goldwater) decidieron que las pruebas condenatorios eran demasiado contundentes y que Richard Nixon se tenía que ir”, escribe Dionne.

Pero ahora, Dionne señala con horror como el representante republicano por Texas, Louis Gohmert, repasa “la lista de investigadores, nombre por nombre, y pregunta al director del FBI Wray si cada uno mostraba su sesgo político”. Y subraya Dionne: “Cuando los republicanos se vuelven en contra del FBI y atacan la investigación que hace sobre la subversión rusa, el mundo se ha puesto patas para arriba realmente”.

Dionne muestra su conmoción por la declaración del representante republicano por Ohio, Jim Jordan, quien dijo que “si sacaran a cada uno de los miembros del equipo de Mueller que sea ‘anti-Trump’, no sé si quedaría alguno todavía”.

Si dejamos que las prácticas corruptas nos detengan, dice Dionne, “corremos el riesgo de pasar por alto la profunda crisis política que podría crear un Partido Republicano Trumpificado”. Luego se lamenta de que recientemente todo mundo suponía que si Trump corriera a Mueller, “muchos republicanos se levantarían para defender a nuestras instituciones” (como el FBI, se supone). Además, Dionne presuponía que “lo que encontrase Mueller se respetaría en virtud de su merecida reputación por la equidad y la independencia”, pero eso era antes de que el informe especial de EIR acabara con esa reputación malhabida.

Pero el artículo de Dionne es la obra típica de un agente británico; el opera ahora como investigador del Instituto Brookings, luego de que se especializó en Oxford, y así hace todo su esfuerzo para sacar a Trump y recuperar a Estados Unidos para el imperio británico.