La reducción del consumo eléctrico, es indicio de una economía que fallece

12 de diciembre de 2017

12 de diciembre de 2017 — La Compañía General Electric (GE) anunció el jueves 7 que va a eliminar 12,000 puestos de trabajo de su división de producción de energía, para “ahorrar” mil millones de dólares el año próximo, ya que espera que continúe la “disminución” de la demanda de plantas de generación eléctrica con combustibles fósiles. Esto representa alrededor del 4% de su fuerza de trabajo global, y un 18% de sus negocios de energía. La mayoría de los recortes se van a hacer fuera de Estados Unidos, la mayor cantidad de ellos en Suiza, Alemania e Inglaterra.

La compañía está experimentando un “exceso en la capacidad” de fabricación de turbinas a gas, debido a la caída en los pedidos de estas. La empresa en su conjunto, tiene una capacidad de cuatro veces el número de pedidos. En la década de 1970 y 1980, la GE también tenía una división Nuclear que construía plantas nucleares en todo el mundo. Ese negocio se acabó hace décadas.

Esta reducción de la construcción de plantas de energía eléctrica, lo cual es mucho más dramático en los países transatlánticos, también ha golpeado a Europa occidental, donde Siemens AG redujo 6,900 puestos de trabajo. Aunque las mismas compañías y los medios de comunicación culpan de la falta de construcción de plantas de energía, al cambio hacia energías “renovables” como la solar y la eólica, la causa verdadera de esto es el colapso de las economías, como se puede ver en la dramática reducción del consumo de electricidad.

En Estados Unidos, el año en que hubo mayor consumo de energía fue el 2007! En el 2005, el consumo per cápita de energía fue de 13,635 kilovatios por hora. En el 2014, esto cayó a 12,987 kilovatios, a pesar de que la población creció más o menos en 24 millones de personas. El 1ro de diciembre, la Administración de Información Energética de Estados Unidos, emitió el Electric Power Monthly [relación mensual sobre el consumo de energía], en el período de septiembre, en el que informa que en los primeros nueve meses de este año se vio un colapso en la generación de electricidad en otros 2.6% en comparación al mismo período del año pasado; parte de esta disminución se debe a las deficientes redes eléctricas que se colapsaron como consecuencia de los huracanes Harvey e Irma.

Es absolutamente imposible echar a andar de nuevo la economía para reconstruir la infraestructura de Estados Unidos, dependiendo solo de la energía solar o eólica. Una vez que el programa de infraestructura se haya programado, tiene que hacerse un programa de emergencia para reconstruir las plantas que darán energía a las fábricas, los sistemas de transporte, y el nivel de vida para la población que hará posible la construcción de esta infraestructura.