La Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes empieza a desenmascarar la cacería de brujas de Mueller

12 de diciembre de 2017

12 de diciembre de 2017 — A raíz de la movilización de LaRouchePAC y de la EIR en contra del asalto británico con su “Rusiagate” contra la Presidencia, la Comisión Selecta sobre Inteligencia de la Cámara de Representantes a empezado a actuar con firmeza y ha hecho revelaciones que están convirtiendo al “Rusiagate” en un verdadero “Muellergate”. Hast ahora, solo el movimiento de LaRouche había identificado la cacería de brujas contra el Presidente Trump, encabezada por Robert Mueller, como un ataque de las agencias de inteligencia británica contra la Presidencia de Estados Unidos. Pero ahora los republicanos de la Comisión de Inteligencia se están enfocando cada vez más en el “informe marrullero” del agente británico del MI6, Christopher Steele, como una atrocidad en contra de Estados Unidos.

El presidente de la Comisión de Inteligencia, el representante Devin Nunes, de California, fue exonerado el 7 de diciembre por la Comisión de Ética de la Cámara de Representantes, luego de las acusaciones de que había revelado pruebas clasificadas. Esto elimina el motivo por el cual Nunes fue obligado a recusarse inicialmente de la investigación del “Rusiagate”. Además, reivindica su credibilidad al tratar de exponer a los funcionarios del gobierno de Obama que estuvieron vigilando en secreto a la campaña del Presidente Trump y también a varios miembros del equipo de transición y a los postulantes a su gabinete.

También el 7 de diciembre, durante la comparecencia del director del FBI, Christopher Wray, ante la Comisión de Nunes, dos miembros de la comisión denunciaron y demostraron que todos los miembros del equipo investigador de Mueller han mostrado un sesgo político a favor de Obama y de Clinton y en contra de Trump. Tres de los inquisidores de Mueller han mostrado ese sesgo de manera flagrante en comunicaciones de correos electrónicos; todos los demás, mediante contribuciones exclusivas a las campañas de Obama, Clinton y de otros demócratas.

El representante republicano de Ohio, Jim Jordan, señaló específicamente este sesgo al abogado del equipo de Mueller, Peter Srzok, por haber utilizado el expediente británico de Steele para conseguir las autorizaciones judiciales del tribunal secreto FISA para vigilar la campaña de Trump. Wray se negó a responder las preguntas de Jordan en este y todos los temas relacionados.

La Comisión de Inteligencia ha establecido también que el agente británico del MI&, Steele, fue llevado con su expediente marrullero al Departamento de Justicia de Obama a los más altos niveles durante la campaña de 2016, y se reunió cuando menos en una ocasión con el principal asistente del subprocurador general Rod Rosenstein, Bruce Ohr. Durante el mismo período, Ohr se reunió también con Glenn Simpson, de la firma consultora Fusion GPS, la cual le pagó a Steele para que elaborase el expediente contra Trump, con dinero de Obama y de la campaña de Clinton. Por lo pronto, Ohr perdió su puesto como sub procurador general asistente, el tercero de los agentes de alta jerarquía asociada con la investigación de Mueller que es degradado de puesto por su sesgo descarado.

Asimismo, el juez que ve el juicio del primer Asesor de Seguridad Nacional del Presidente Trump, Michael Flynn, se recusó repentinamente el mismo 7 de diciembre. El juez Rudolph Contreras no dio sus motivos; pero el hecho es que el estuvo en el tribunal secreto FISA desde mayo de 2016 a mayo de 2017. Este fue el período en el que ese tribunal autorizó la vigilancia de cuando menos, que se sepa, el partidario de Trump, Carter Page, y el período en el que estuvieron vigiladas las comunicaciones de Michael Flynn y que luego fueron “desenmascaradas”, es decir, que su nombre se hizo público por solicitud de los funcionarios de Obama. Al recusarse, el juez Contreras podría haber respondido en silencio a la pregunta que le hizo el representante Jim Jordan al director del FBI Wray.