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Podemos derrotar finalmente la guerra de Mueller contra Lyndon LaRouche

13 de diciembre de 2017
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Robert Mueller le da un informe a Obama luego del bombazo en Boston en 2013. (Foto de la Casa Blanca)

13 de diciembre de 2017 — Se desmorona la operación del “asesino judicial” Robert Mueller para tratar de sacar de su cargo al Presidente Trump. Mueller y sus patrocinadores, en especial el aparato de Obama y Hillary dentro del Partido Demócrata y sus animadoras en los organismos de prensa nacional, están en pánico. Mueller le ha arrojado a los lobos a varios miembros de su equipo en un intento por salvar su ilegal cacería de brujas, antes de que él y su equipo enfrenten cargos penales por sus actos de traición.

El lunes 11, el subdirector del FBI, Andrew McCabe, uno de los actores centrales en el intento de golpe, descubrió que tenía un “error de rutina en la agenda” y pospuso su testimonio programado ante la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, que cada vez se acerca más a la verdad sobre el expediente de mentiras de la inteligencia británica sobre Trump y Rusia. Ese expediente marrullero fue preparado por el agente del MI6 Christopher Steele y fue pagado por Fusion GPS,. quienes a su vez recibió pagos de Hillary Clinton y del Partido Demócrata (y quizá hasta del mismo FBI). Ciertamente McCabe estaba aterrorizado ante las revelaciones que aparecieron el lunes en la noche, de que la esposa de Bruce Ohr (quien recientemente fue despedido de su cargo de Asistente del Subprocurador General en el Departamento de Justicia, cuando se puso al descubierto que se reunió con Steele y con el director de Fusion GPS, sin informar a sus asociados), ¡trabajaba ella personalmente para Fusion GPS! Como está quedando claro, toda esta operación podrida es una operación de la inteligencia británica para destruir a Estados Unidos.

Nada de lo que digamos puede destacar el verdadero impacto del informe de la EIR poniendo al descubierto el intento de golpe de Mueller en contra del Presidente Trump. Esta semana se va a publicar una segunda edición de 10,000 ejemplares del informe, donde se documenta de manera única las raíces británicas en la operación de cambio de régimen en contra de Estados Unidos, que ya no pueden encubrir más las noticias falsas. Más importante aún, muestra que Mueller se afiló los dientes como jefe del“grupo especial para atrapar a LaRouche” que envió a Lyndon LaRouche a prisión en 1989. Esta es la verdad profunda tras la campaña actual de Mueller, aún está en guerra en contra de LaRouche y en contra de las ideas que LaRouche introdujo en Estados Unidos y para la raza humana. La era del imperio está llegando a su fin, si el pueblo estadounidense se pone a la altura de las circunstancias.

El descubrimiento fundamental de LaRouche considera la coherencia del proceso creativo humano, ya sea en un descubrimiento científico o en una composición artística clásica, con la legitimidad negatoentrópica del universo. En los últimos 50 años, Lyndon LaRouche ha pronosticado, paso a paso, el desplome sistémico del sistema financiero occidental, en la medida en que la especulación ha venido reemplazando a las inversiones en la economía real y que el Sistema Americano de crédito federal fue reemplazado por el monetarismo británico. El propuso un nuevo Banco de Desarrollo Internacional (BDI) para tener crédito a la infraestructura básica, que facilitara la industrialización del llamado “Tercer Mundo”. Diseñó programas para transformar África, Iberoamérica y el Asia Pacífico. Hizo un llamado a favor de la necesaria expansión del programa espacial y la investigación de la energía de fusión. Después de la caída de la Unión Soviética, él y su esposa Helga Zepp-LaRouche propusieron una Nueva Ruta de la Seda, que uniera a Europa, Rusia, China y la India, en un modelo de desarrollo global, para sacar al mundo de la pobreza y de la guerra.

En otras palabras, él prescribió un programa para el mundo que ahora el Presidente de China, Xi Jinping ha presentado como la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Esto no es mera coincidencia.

El Presidente Trump ciertamente no es el genio que es Lyndon LaRouche. Pero le está sacando provecho al ciclo histórico de largo alcance que puso en marcha LaRouche. El está vinculando el futuro de Estados Unidos al de China y Rusia; ha rechazado en esencia las políticas partidistas, rechazado a los promotores de cambios de régimen y provocadores bélicos de ambas bancadas partidistas; ha exigido la reindustrialización de la nación; ha pedido el regreso del programa espacial tripulado; y ha exigido una guerra a las drogas. Por estas y otras razones más, los servidores del imperio en Londres y Wall Street, que corren tras el dinero aquí y ahora, ven que el espectro de las ideas de LaRouche está volviendo a primer plano, tanto internacionalmente con la Nueva Ruta de la Seda, como en Estados Unidos, en especial desde que Trump aceptó los programas de Xi Jinping durante su visita a China el mes pasado.

El mayor crimen cometido en la persecución de Mueller en contra de LaRouche en los 1980, fue que privó al pueblo estadounidense de estas ideas. Como resultado de esto, se inundó a la población con la perversidad existencialista, el hedonismo, las drogas, la histeria anticientífica y la decadencia económica. Si Estados Unidos ha de tener éxito en evitar que se desate una nueva Edad de Tinieblas y en hacer realidad un nuevo renacimiento global para toda la humanidad, en conjunción con otras naciones alrededor del mundo mediante la Nueva Ruta de la Seda, tiene que finalmente saldar cuentas con los temores de los oligarcas y su odio a Lyndon LaRouche, y empezar a dominar su método de pensamiento científico. Luego de que se le privó de éste futuro, la población está buscando ahora estas ideas. Ese es el nuevo paradigma que, a pesar del peligro extremo actual, está al alcance de la mano.