La reina: depongan al Presidente sudáfricano Zuma y aplasten al ANC inmediatamente

28 de diciembre de 2017

28 de diciembre de 2017 — En Sudáfrica, estamos claramente frente a la verdadera cara y origen del intervencionismo en los asuntos electorales y políticos de naciones soberanas. Las mismas fuerzas brutánicas que están detrás del intento actual por derrocar a Trump, están intensificando sus llamados para sacar anticipadamente al Presidente Jacob Zuma.

Después de la reciente derrota por un estrecho margen del candidato respaldado por Zuma para sucederle, en la conferencia electoral del partido gobernante ANC, fuentes y voceros ligados públicamente a los británicos están exigiendo la salida anticipada de Zuma, para que lo reemplace el candidato victorioso respaldado por la City de Londres, Cyril Ramaphosa, mediante maniobras legaloides y políticas.

Lo que está impulsando esto, como deja en claro el dirigente larouchista en Sudáfrica, R.P. Tsokolibane en su declaración del 24 de diciembre, es el imperativo monetario del imperio británico para acabar con el BRICS y el liderato que Zuma y Sudáfrica deben de aportar en el desarrollo de África.

Inmediatamente después de la elección de Ramaphosa, Fitch Ratings y el Primer Banco Nacional (uno de los cuatro bancos grandes de Sudáfrica) empezaron a gruñir sobre la necesidad de sacar a Jacob Zuma, cuyo cargo se extiende por otros 15 meses más. Una acción así también dividiría al ANC.

El arzobispo anglicano Thabo Makgoba, en su sermón de Nochebuena en la catedral de San Jorge en Cape Town, declaró: “No puedo ver cómo puede el ANC romper limpiamente con el pasado y fijarnos un nuevo curso, a menos que los nuevos dirigentes electos en Nasrec [en Soweto] la semana pasada, apoyados por sus representantes en el parlamento, actúen con decisión y rápidamente para reemplazar al señor Zuma como Presidente del país, y le den seguimiento a esto con una reestructuración cuidadosamente planeada del gabinete”.

“Si no lo hacen” amenaza Makgoba, “podemos ver su destino escrito en las historias de otros movimientos de liberación en el mundo que no se han podido adaptar; van a perder el poder. Si el señor Ramaphosa quiere que el ANC reciba un nuevo aliento, él y el nuevo liderato necesitarán cortar el cordón umbilical que los une a la era de Zuma, rápida y decididamente”. El jefe de Makgoba es su majestad la reina, quien es, por ley, la dirigente suprema de la Iglesia de Inglaterra. Makgoba insiste en que él no interviene en política; es justo. No es más que el mensajero. (Makgoba es el sucesor de Desmond Tutu como Arzobispo).

Los diversos partidos de oposición controlados por los británicos, como partida de sabuesos de caza de su majestad, piden todos que Ramaphosa fuerce la salida del Presidente Zuma antes del Mensaje a la Nación del 8 de febrero, si no es que antes.

Pero no está claro si Ramaphosa va a seguir el consejo de sus amos británicos, consejo que destruiría su capacidad de gobernar en el futuro y hundiría al país, como desean los británicos, en el caos político. Hasta ahora, Ramaphosa no ha dicho nada públicamente y sin su apoyo, el ladrido de estos perros británicos no pasa de ser eso. Y en días recientes Zuma y su facción se han vuelto más agresivos en el contraataque en contra de los que ellos ahora llaman abiertamente una operación de cambio de régimen y revolución de color, orquestada por fuentes extranjeras.