Reclamos económicos hacen estallar manifestaciones callejeras en Irán

2 de enero de 2018

31 de diciembre de 2017 — Independientemente de lo que pueda estar sucediendo, el desempleo y los precios altos son los factores más importantes en la ola reciente de manifestaciones callejeras en Irán. La mayoría de los informes indican que realmente comenzaron como reclamos por el enorme costo de la vida y por los precios elevados, sin embargo voces que vienen de distintos lugares fuera del país tratan de darle un vuelco político a esto. El sitio electrónico de Al Monitor, publicó el 29 de diciembre informes de su corresponsal en Irán, que sugieren que en vez de enfocarse en cuestiones políticas, uno debería enfocarse en el principal reclamo de los manifestantes, que son os “altos precios”. Señala el informe que la inflación ha sido un problema constante en Irán desde la década de 1970, acompañada del costo de vida cada vez mayor. La inflación con el Presidente Hassan Rouhani es la más baja que nunca ha habido en la República Islámica, pero el crecimiento económico sigue siendo muy bajo y el desempleo es de más del 12%. “Esto ha ocurrido en un ambiente en el que las grandes expectativas sobre el futuro chocan con la realidad en la que los dividendos prometidos en el acuerdo nuclear, en tanto que fortalecieron grandemente las finanzas del Estado, no le han llegado hasta ahora a los iraníes del común”, señala Al Monitor.

Destacados funcionarios iraníes, han reconocido de hecho los reclamos económicos, entre ellos el líder supremo Ali Khamenei. La agencia de noticias privada iraní Tasnim, informa que Khamenei dijo que los problemas económicos eran la prioridad a resolver en el país, y exhortó a los funcionarios iraníes a que hagan los mayores esfuerzos posibles para solucionar los problemas que enfrenta el pueblo, tales como el desempleo entre los jóvenes. “La economía debe ser la prioridad más alta para todos los miembros y sectores del gobierno”, dijo en una reunión reciente con el Presidente Rouhani y miembros de su gobierno en Teherán. El sábado en la noche, en un programa de televisión, Mohammad Baqer Nobakht, vocero del gobierno, dio a conocer los planes para dar empleo a más de 830,000 personas en el próximo año iraní, 70% de los cuales serán individuos con educación universitaria. Según el vocero, el gobierno ha destinado una cantidad importante del presupuesto nacional del año próximo para la generación de empleos invirtiendo en seis grandes áreas.

No es de sorprender que el gobierno del Presidente Trump, ha dado su beneplácito a las manifestaciones, aunque no está haciendo un llamado a que mejoren las condiciones económicas, sino más bien como una señal de un posible cambio de régimen. “Todo el mundo entiende que la buena gente de Irán quiere un cambio, y, aparte del enorme poder militar de Estados Unidos, es el pueblo iraní a lo que sus líderes más temen”, tuiteó el 30 de diciembre Trump. A esto le siguieron declaraciones similares de Sarah Sander, secretaria de Prensa de la Casa Blanca, y declaraciones del Departamento de Estados. “El pueblo de Irán ve el apoyo oportunista y manipulador de los funcionarios estadounidenses a las manifestaciones recientes en algunas ciudades de Irán, como una hipocresía y parte de un plan”, dijo Bassem Qassemi, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, en respuesta a los tuits de Trump. Dada la larga historia de intromisiones en los asuntos internos de Irán desde 1953, “los funcionarios de Estados Unidos no están en posición de simpatizar con la mayoría y entender a la nación iraní”, dijo Qassemi.

Al mismo tiempo, las autoridades iraníes, en especial los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, le están advirtiendo a los manifestantes que quienes actúen fuera de la ley, que inciten a la violencia o dañen las propiedades, recibirán un duro castigo. El sábado asesinaron a dos manifestantes en la ciudad occidental de Dorud, y está en disputa exactamente quien hizo los disparos. Las manifestaciones en la calle ocurren al mismo tiempo que las manifestaciones que ya el gobierno había organizado con antelación para el 29 de diciembre, aniversario de la contención de las protestas contra el gobierno en el 2009.