Obispos del Vaticano aplauden la posibilidad del restablecimiento de relaciones entre el Vaticano y China

14 de febrero de 2018

14 de febrero del 2018 –- Las declaraciones que dio el obispo monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales, en su entrevista con Vatican Insider a su regreso de China, en las que caracterizó de “extraordinaria” a esta nación, generó cierta incomodidad entre los círculos antichinos dentro de la Iglesia Católica.

“No tenés villas miserias, no tenés droga, los jóvenes no tienen droga”, había dicho Sánchez Sorondo luego de su viaje a China. Al contrario, “hay como una conciencia nacional positiva” y que “en este momento, los que mejor realizan la doctrina social de la Iglesia son los chinos”, afirmó. Como es de suponer, en concordancia con la posición del Vaticano, elogió a China por respaldar los acuerdos del cambio climático de París. Pero lo más sobresaliente durante el tiempo que duro su visita a China, es que pudo percibir lo qué está haciendo China para elevar el nivel de vida de su población.

Esta visita de Sánchez Sorondo a China fue parte de una ronda de intercambios diplomáticos entre China y el Vaticano, cuyo propósito es resolver el asunto fundamental de la designación de los obispo católicos, un punto importante de disputa entre el Vaticano y China. La declaración de Sánchez Sorondo ha sido muy, muy criticada por personalidades conservadoras católicos, como el cardenal retirado de Hong Kong, Joseph Zen. Pero Sánchez Sorondo cuenta con el apoyo del Papa Francisco, quien desea que el Vaticano asuma la responsabilidad legal plena por los 13 millones de católicos que hay en China. Además, Zen ha dicho que si el Papa llega a algún acuerdo con el gobierno chino, el se adaptará al acuerdo.

La actividad diplomática del Papa Francisco se ha venido publicando regularmente en los medios informativos chinos, como el Global Times, el periódico más conservador, con el cual monseñor Sánchez Sorondo también habló. Apenas recientemente el Papa Francisco tomó la decisión inusual de retirar a dos obispos de China, los cuales no habían recibido con anterioridad la aprobación del gobierno chino, lo cual también trajo gritos de alarma de parte de conservadores dentro de la iglesia, según informó extensamente el portal Breitbart News.

Estas protestas a las que se refirió Breitbart News tuvieron una respuesta en el Global Times, en la forma de un editorial escrito por Ai Jun, quién dice que las declaraciones de Sánchez Sorondo representan “la perspectiva de una figura religiosa con autoridad” y que eran de mucha ayuda “para contradecir los malos entendidos respecto a China”. Ai Jun destaca que “la inmensa mayoría de los católicos en China tienen acceso pleno a la libertad religiosa en tanto cumplan con la doctrina católica y también con las leyes chinas”. Asimismo, agrega, “los chinos católicos no son diferentes de los [católicos] en otros países, simplemente porque viven en una nación socialista, lo cual refleja el hecho de que el gobierno chino respeta su libertad religiosa y les da espacio suficiente para sus actividades”. La mayoría de los obispos chinos que hay en China, fueron aceptados por el gobierno chino y por el Vaticano; sin embargo hay todavía muchas objeciones en la llamada “iglesia clandestina”. Siguen las negociaciones respecto a los procedimientos para designar a los obispos. Ahora la solución a esto podría llevar al restablecimiento de las relaciones entre Pekín y Roma, las cuales están rotas desde hace 70 años.