Los correos electrónicos de Susan Rice ponen a Obama en la mira del Muellergate

14 de febrero de 2018

14 de febrero de 2018 — El rol personal de Barack Obama en la dirección del operativo criminal de la inteligencia británica llevado a cabo en contra del candidato y después Presidente electo Donald Trump, utilizando el expediente publicado por el “ex” agente del MI6 Christopher Steele, está ahora al descubierto, gracias a la carta que le enviaron los senadores Chuck Grassley y Lindsey Graham, de la Comisión Judicial del Senado, a la Asesora de Seguridad Nacional de Obama, Susan Rice, el 8 de febrero y que se dio a conocer el lunes 12. Esa carta plantea preguntas relacionadas al correo electrónico, ahora parcialmente desclasificado, que Rice se envió a sí misma el 20 de enero del 2017 a las 12:15pm, poco antes de la toma de posesión del Presidente Trump, donde resume la reunión que se había celebrado dos semanas antes, el 5 de enero de 2017, en la oficina Oval, donde se habló sobre el memorando mendaz de la inteligencia británico producido por Christopher Steele.

Como destacan mordazmente Grassley y Graham: “Nos pareció muy extraño que, entre tus actividades de los últimos momentos del último día del gobierno de Obama, tú hayas sentido la necesidad de enviarte un correo electrónico tan inusual, supuestamente documentando una conversación que involucra al Presidente Obama y sus interacciones con el FBI, con relación a la investigación sobre Trump y Rusia”.

El correo electrónico de Rice a sí misma informa que después “de un informe de la dirigencia de la comunidad de inteligencia sobre el hackeo ruso durante las elecciones presidenciales del 2016, el Presidente Obama tuvo una conversación breve de seguimiento” con el director del FBI James Comey y la subprocuradora general Sally Yates en la Oficina Oval, en la cual estuvieron también presentes el vicepresidente Joe Biden y Rice. Ella registra la siguiente versión “oficial”:

“El Presidente Obama empezó la conversación subrayando su compromiso indeclinable a garantizar que cada aspecto de este asunto fuera manejado por las comunidades de inteligencia y aplicación de la ley ‘siguiendo el manual al pie de la letra’. El Presidente subrayó que él no pedía, ni iniciaba ni daba instrucciones de nada, desde la perspectiva de la aplicación de la ley. El reiteró que nuestro equipo encargado de aplicar la ley tenía que proceder como lo haría normalmente siguiendo el manual al pie de la letra.

“Sin embargo, desde una perspectiva de seguridad nacional, el Presidente Obama dijo que él quería garantizar que, cuando empezáramos a trabajar con el equipo entrante, fuésemos concientes en indagar si hay alguna razón por la cual no podemos compartir toda la información que se relaciona con Rusia” .

El siguiente párrafo está clasificado. Luego Rice concluye:

“El Presidente le pidió a Comey que le informara si algo cambiaba en las siguiente semanas que pudiera afectar la forma en que compartimos información clasificada con el equipo entrante. Comey dijo que lo haría”.

Esto si que se debe destacar. Al día siguiente de esa reunión del 5 de enero, en donde los cuatro directivos de la comunidad de inteligencia (CI) —el director de Inteligencia Nacional, James Clapper, el director de la CIA, John Brennan, el director de la Agencia de Seguridad Nacional, almirante Mike Rogers, y Comey del FBI— le presentaron oficialmente a Obama el expediente Steele, el 6 de enero de 2017, esos cuatro le dieron un informe al Presidente electo Trump en las Torres Trump, sobre la supuesta interferencia rusa en las elecciones del 2016. Comey infamemente se rezagó del grupo para llevar a cabo lo que él mismo describe como su “momento J. Edgar Hoover”, intentando chantajear al Presidente entrante con las acusaciones más enfermas del expediente.

Grassley y Graham no se refieren a la reunión del 6 de enero, aunque le solicitan a Rice que responda sus 12 preguntas antes del 22 de febrero, entre las cuales se encuentra:

“4.- ¿Alguien instruyó, solicitó, sugirió o implicó que tú te deberías enviar a tí misma el correo electrónico antes mencionado el día de la toma de posesión, para hacer un memorando de la reunión del Presidente Obama con el señor Comey sobre la investigación sobre Trump y Rusia? ¿Y si así fue, quién fue y por qué?

“6.- Aparte de ese correo electrónico, ¿documentaste la reunión del 5 de enero del 2017 de alguna otra manera, como notas contemporáneas o un memorando formal? Según su leal saber y entender, ¿alguien más en esa reunión tomó notas o de otra forma registró la reunión?

“7.- Durante la reunión, ¿mencionaron el señor Comey o el señor Yates posible cobertura de prensa del expediente Steele? Y si así fue, ¿qué fue lo que dijeron?”

“11.- Escribiste que el Presidente Obama subrayó que él ‘no pedía, ni iniciaba, ni daba instrucciones de nada desde la perspectiva de la aplicación de la ley’. ¿Pidió, inició o instruyó algo el Presidente Obama desde cualquier otra perspectiva relacionada a la investigación del FBI?” [énfasis en el original]; y por último:

“12. ¿Tuvo el Presidente Obama alguna otra reunión con el señor Comey, la señora Yates o cualquier otro funcionario del gobierno sobre la investigación del FBI sobre la supuesta colusión entre los asociados de Trump y Rusia? Si así fue, ¿cuándo ocurrieron, quién participó y qué se discutió?”.