La Iniciativa de la Franja y la Ruta es mucho más “magnánima” que la Pax Americana ó la Pax Britannica

7 de marzo de 2018

7 de marzo de 2018 –- En un artículo publicado en el periódico de Hong Kong South China Morning Post, el profesor asociado adjunto de la Escuela S. Rajaratnam de Estudios Internacionales de la Universidad Tecnológica de Nanyang, Singapur, Friedrich Wu, escribió: “Es perturbador que algunos comentaristas en occidente apliquen un doble rasero para prejuzgar las intensiones y comportamientos globales de China; la Pax Britannica y la Pax Americana se consideran inherentemente benévolas, pero cuando Pekín (la Pax Sinica) se embarca por la misma vía, se le ridiculiza diciendo que es insidiosamente conspirativa”.

Sin embargo, puntualizó Wu, tales diatribas mal informadas las generan “críticos en Washington donde el gobierno derrochador y escaso de efectivo necesita pedir prestado 45 centavos por cada dólar que gasta, es atormentado por paralizaciones periódicas y crisis por el límite del endeudamiento, sin embargo todavía insiste en financiar conflictos prolongados, sin ningún objetivo estratégico e imposibles de ganar, en zonas muy remotas del planeta”.

Pero, “Pekín se comporta de modo más magnánimo hacia quienes le piden prestado. Según la mayoría de los datos generales sobre el financiamiento de China al desarrollo a nivel global, que fue compilada y publicada por AidData, del College of William and Mary, alrededor de cuatro quintas partes del préstamo de China para el desarrollo se hace en condiciones favorable ‘a tasas por debajo de las del mercado’ ”, señala Wu.

Wu cita a David Dollar, un investigador del Instituto Brookings y ex funcionario del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, quien señala que “el préstamo chino en los años recientes es indiscriminado, en términos de geografía y calidad de gobierno, lo cual sugiere que lo impulsa la demanda en vez de ser impulsado por la oferta de un plan maestro chino”.

Asimismo, escribe Wu, “un examen de los préstamos desembolsados por el Banco Asiático de Inversión de Infraestructura, con sede en Pekín, en los primeros dos años de sus operaciones, confirma todavía más la ausencia de una agenda política el financiamiento de China al desarrollo”.