Indios critican la película “Darkest Hour”; dicen que Winston Churchill fue un verdadero Hitler

17 de marzo de 2018

16 de marzo de 2018 — Dos retratos verídicos y refrescantes sobre el verdadero Winston Churchill aparecieron en comentarios por separado, el 9 y 11 de marzo, escritos por los autores indios Shashi Tharoor y Shree Paradkar, como reseña de la película del 2017 “Darkest hour”, dirigida por Joe Wright y escrita por Anthony McCarten. Ambos pulverizan el mito de Churchill como salvador de la civilización occidental en la Segunda Guerra Mundial.

Shashi Tharoor, presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales del Parlamento Indio, escribe “en Winston Churchill, Hollywood recompensa a un asesino de masas”, en un artículo que, de manera sorprendente, apareció el domingo 11 de marzo en el Washington Post. Tharoor, autor de Inglorious Empire: What the British Did to India (Imperio Ignominioso: lo que los británicos le hicieron a India) utiliza con frecuencia citas del mismo Churchill para ponerlo en evidencia. Su documentación sobre los crímenes de Churchill empieza en 1920, cuando Churchill sugirió que los aviones usaran “fuego de metralletas o bombas” en contra de los manifestantes irlandeses. Tharoor cita la declaración de Churchill de 1921, de que él estaba “fuertemente a favor de usar gas venenoso en contra de tribus incivilizadas” en Mesopotamia (en su mayoría en lo que hoy es Iraq), seguro de que esto “difundiría un vivo terror”. En Kenia, Churchill “supervisó o fue cómplice” de la relocalización forzada, incluyendo violaciones y torturas, de 150,000 seres humanos arriados como ganado hacia “campos de concentración”, todo con el objetivo de abrirle espacio a los colonizadores blancos en los “altiplanos fértiles” del país.

Esto continuó durante toda la Segunda Guerra Mundial, informa Tharoor, cuando “Winnie” ofreció un repudio público de la declaración de la Carta del Atlántico, de que “todos los pueblos” deben ser libres de “escoger la forma de gobierno bajo el cual quieren vivir”, y declaró que esto solo se refiere a las poblaciones de la Europa reconquistada y no, como pretendía Franklin D. Roosevelt, a todos los súbditos bajo el control colonialista. A la sombra de esta carnicería europea, Churchill supervisó en 1943 quizá el peor de los crímenes: la hambruna forzada de 4 millones de bengalíes en un solo año, ¡negándoles alimentos, incluso cuando otros países se los ofrecían!

El artículo del 9 de marzo de Shree Paradkar, “¿Cuando habrá una película sobre Winston Churchill, el monstruo bárbaro con la sangre de millones en sus manos?”, publicado en el Toronto Star, del cual es una de sus columnistas regulares, es igual de potente. “Existen héroes errados... hombres que infligen injusticias a individuos” afirma. “Y después están los monstruos. Hombres poderosos que laceran al mundo con tragedias. Adolfo Hitler ciertamente, y su némesis Churchill también”.

Paradkar enjuicia directamente a los aduladores anglófilos en Hollywood, citando lo que dijo el actor Gary Oldman al recibir el Oscar al “mejor actor” por su personaje de Churchill: “Solo quisiera decir que le rindo tributo a sir Winston Churchill, quien fue una compañía maravillosa en lo que solo se podría describir como una jornada increíble”.

“Rendir tributo. Sir. Maravilloso. Increíble”, se mofa ella, y después, recordando el genocidio bengalí dice “Oldman igual pudo bailar sobre los cuerpos de 3 millones de victimas, muchos de los cuales sus seres queridos estaban demasiado débiles como para cremarlos o enterrarlos. Tales tributos por un supremacista blanco abyecto quien una vez declarara que las tribus arias estaban destinadas a triunfar”.

De nuevo, equipara adecuadamente a Churchill con Hitler.