Luego del arresto a Sarkozy, exigen que se conozca la verdad sobre la guerra contra Libia

24 de marzo de 2018

24 de marzo de 2018 —-El ex Presidente de Francia, Nicola Sarkozy fue acusado formalmente de haber aceptado sobornos ilegales del líder libio Mohamed Gadafi en el 2007 y después de pasar una noche en la cárcel fue liberado bajo fianza el jueves 22.

Los problemas judiciales de Sarkozy han planteado de nuevo las acusaciones políticas generalizadas sobre la verdadera naturaleza de la guerra en contra de Libia, desatada en el 2011, en la que se metió la OTAN y cuyos resultados fueron un desastre político, social y humanitario. La exigencia de que finalmente se conozca la verdad sobre esta guerra proviene de diversas facciones políticas y medios de Italia, dado que este país perdió un abastecedor de petróleo estable y un socio comercial, y ha sido el que ha sufrido la mayor carga de los refugiados en el mar Mediterráneo.

Guido Crosetto, subsecretario de Estado del Ministerio de Defensa en el 2011, le dijo al diario Il Giornale que la guerra en Libia “fue claramente una intervención en nuestra contra, en contra de nuestros intereses, en contra de ENI [la compañía petrolera italiana]. En ese entonces, Libia cubría el 25% de nuestro suministro de energéticos. Hoy Libia cubre solo el 7%. En esa época, ya había rumores de que había algo extraño en la determinación de Sarkozy en contra de Gadafi”.

Sarkozy logró convencer a los aliados de la OTAN , logrando primero “el respaldo de los británicos y finalmente de Hillary Clinton [entonces Secretaria de Estado de EU]. [El entonces Primer Ministro italiano] Berlusconi se quedó aislado en contra de todos. Probablemente nos falló buscar el apoyo de Alemania en ese momento”.

Crosetto informa que hubo una reunión de emergencia sobre Libia presidida por el Presidente Giorgio Napolitano, en donde Crosetto proclamó su oposición a la guerra, pero Napolitano lo echó de la reunión, “Recuerdo un detalle: mientras Berlusconi estaba en el Eliseo tratando de discutir sobre la intervención, ya habían despegado los aviones franceses y volaban sobre espacio aéreo italiano sin previo aviso. Lo cual es algo muy serio”.

Crosetto dijo que Italia debería elaborar un plan de 10 a 20 años para estabilizar a Libia y el Mediterráneo, aunque duda que el gobierno actual o el siguiente estén dispuestos a hacerlo.

La antigua gobernadora de Lazio, Renata Polverini, miembro del parlamento por el partido Forza Italia, dijo que si se confirman las acusaciones en contra de Sarkozy, tiene que ponerse totalmente al descubierto la verdad sobre la guerra en contra de Libia en el 2011, “que resultó en un desastre para nuestro país con daños incalculables por los cuales todavía estamos pagando en el frente económico y en el frente migratorio. No podemos olvidar ese año, 2011, entre otras razones por el intercambio de sonrisas burlonas entre Sarkozy y Merkel en respuesta a una pregunta sobre la situación italiana y Berlusconi, durante una conferencia de prensa. Todavía hoy, esa risa indecente es una ofensa para los italianos y es tan inoportuna como desafortunada”.

Hasta el periódico oficialista Corriere de la Sera, su corresponsal en Paris escribe que las acusaciones políticas en contra de Sarkozy son más serias que las acusaciones de corrupción. “Se sospechaba que al eliminar a Gadafi, Francia buscaba meterse de cabeza en una zona de intereses energéticos tradicionalmente cercanos a Italia. Se decía que Gadafi representaba una amenaza para los intereses franceses en la zona al sur del Sahara, según los supuestos planes de expansión geopolítica y monetaria. Pero se sospechaba en especial que Gadafi era el depositario de muchos secretos relacionados a financiamientos, negocios y favores en Francia, en donde sus hijos se hospedaban en los mejores hoteles y sus emisarios tenía acceso a los salones políticos y de capital financiero más encumbrados”.