La política comercial de Trump se convierte en su opuesto: Li trata de enderezar el rumbo

27 de marzo de 2018

27 de marzo de 2018 — El Foro de Desarrollo de China que se lleva a cabo anualmente, se celebra este año en Pekín en los primeros días de esta semana, y el primer ministro chino, Li Keqiang, aprovechó para dar una breve respuesta correctiva a la amenaza estadounidense de ampliar los aranceles y las restricciones a las inversiones contra China.

“En cuanto al desequilibrio comercial”, dijo Li, “China y Estados Unidos deben adoptar una actitud pragmática y racional, fomentar el equilibrio mediante la expansión en el comercio, y apegarse a las negociaciones para resolver las diferencias y fricciones” (énfasis añadido). “La expansión comercial” es en realidad el contexto necesario en el cual se podría equilibrar más el comercio de Estados Unidos con China, aumentando las exportaciones estadounidenses de tecnología de punta a China (lo que requiere grandes aumentos en las inversiones de capital en la economía de EU) y aumentos en las inversiones chinas para producir bienes en Estados Unidos. El embajador de China, Cui Tankai, propuso exactamente esos dos cambios en el mismo Foro.

Es bueno recordar, que el Presidente Trump ganó la Presidencia con una política comercial muy diferente a la de los aranceles contra China, su idea de “impuestos fronterizos”. Los dirigentes republicanos del Congreso y sus grandes contribuyentes de Wall Street y corporativos, se opusieron implacablemente a esta política hasta que la destruyeron, para reemplazarla finalmente con los nuevos aranceles punitivos. La idea de “impuestos fronterizos” combinaba un crédito en los impuestos por las exportaciones para los exportadores, con un nuevo cargo fiscal por las importadores. El propósito, como lo explicaba Trump entonces, era estimular las exportaciones y hacer que las compañías que exportan a Estados Unidos, establecieran fábricas de producción en Estados Unidos, lo que aumentaría tanto la oferta en Estados Unidos como las exportaciones a terceros países. Esa idea se parece mucho en espíritu a lo que los dirigentes de China están pidiendo como nuevas contrapropuestas a los aranceles en contra de China.

En negociaciones previas, el Consejero de Estado chino, Yang Jiechi, señaló que el equilibrio comercial EU-China requería “cambios estructurales en las economías”. Un participante estadounidense en el Foro de Desarrollo de China, el economista y antiguo ejecutivo de Morgan Stanley, Stephen Roach, dijo que sin dichos cambios productivos en el lado estadounidense, van a seguir aumentando los déficits comerciales de EU, sin importar la cantidad de aranceles que se impongan.

“Cuando uno no ahorra”, dijo Roach en entrevista con CNBC desde Pekín, “y sin embargo uno quiere gastar y crecer, se importan ahorros superavitarios del exterior y se manejan esos déficits enormes en la balanza de pagos y en la balanza comercial para atraer capital extranjero. Esa es la forma en que siempre ha funcionado... Si acaso, nuestros déficits comerciales van a aumentar en los próximos años, y probablemente también con China”. Roach dijo que el paquete de recortes de impuestos “va a aumentar el coeficiente deuda-PIB en uno o dos puntos porcentuales al año, en relación a lo que hubiera sido de otra forma... Así que, vamos a tener que seguir importando los ahorros superavitarios y manejando estos déficits en la balanzas de pagos”.

En otras palabras, sin más inversiones altamente productivas en Estados Unidos, incluyendo los ahorros de EU para atraer dichas inversiones, los aranceles no van a servir para nada.