Reactor de fusión compacto Lockheed-Martin podría revolucionar el transporte terrestre y espacial

4 de abril de 2018

4 de abril de 2018 — El famoso “Skunk Works”, como se le llama a los programas de desarrollo avanzado del gigante aeroespacial y de defensa, Lockheed-Martin, conocido por sus avances transformadores en tecnología aeronáutica, ha estado trabajando desde el 2014 en un concepto alternativo compacto distinto al tokamak para producir energía de fusión. La investigación de fusión de la compañía llamó la atención de los medios noticiosos recientemente al recibir la concesión de patente en febrero para el diseño de fusión compacto.

El objetivo es un reactor de fusión que pueda producir 100 MV de electricidad y que sea lo suficientemente pequeño como para poderlo montar en una camioneta, un avión, un barco, tren, submarino o nave espacial. Un reactor de este tamaño podría producir electricidad para una ciudad de entre 50,000 y 100,000 personas y sería especialmente útil en lugares remotos y en países en vías de desarrollo. Una fuente de energía así podría ser también decisiva para la desalinización y abastecimiento de agua potable. Se analizan las ventajas de un combustible barato, disponible universalmente e inagotable, dado que 55 libras de combustible es suficiente para que funcione el reactor durante un año.

Se vienen realizando pruebas sobre aspectos del exigente desarrollo científico y técnico requerido en una progresión de diseños. En entrevista con Aviation Week & Space Technology en 2014, Thomas McGuire, quien encabezaba el equipo de fusión, explicó que era posible realizar con un reactor así de pequeño, pruebas de un nuevo diseño en menos de un año. “Nos gustaría tener un prototipo en cinco generaciones”, dijo. El equipo de fusión espera tener ahora un prototipo para el próximo año.

McGuire, quien es ingeniero aeronáutico, explicó en la entrevista que empezó a estudiar los diseños de fusión cuando cursaba la escuela de posgrado con una beca de la NASA, “enfocado a cómo podríamos llegar lo más rápidamente posible a Marte”. Cuando se decepcionó con lo que encontró en la literatura sobre los conceptos de propulsión por fusión, se enfocó a desarrollar algo nuevo. Lockheed-Martin describe el rector de fusión compacto como una posible revolución tecnológica.