Pudiera no tener May los votos suficientes en el parlamento para atacar a Siria

14 de abril de 2018

13 de abril de 2018 — La primera ministra británica Theresa May convocó la tarde del 12 de abril a una reunión de emergencia del gobierno para discutir el supuesto ataque químico en Siria. Si el gobierno de May decidiera intervenir, pudiera no tener los votos suficientes en el parlamento para respaldarla, lo que ha llevado a especulaciones de que pudiera tratar de pasar por encima de un voto parlamentario. Dentro de su propio gabinete, hay parlamentarios que votaron en contra de intervenir en el 2013, entre ellos Steve Baker, David Davis y Tracey Crouch.

El ex canciller del Partido Conservador, Ken Clarke, hizo un llamado a que se vote en el parlamento cualquier acción militar, y dijo en el programa “World at One” de la Radio 4 de la BBC: “En una democracia parlamentaria moderna, yo creo que tiene que haber una aprobación del parlamento, si hay una decisión planeada para lanzar un ataque militar de cualquier envergadura significativa. Decir que se deja a un lado al parlamento, antes de tomar una decisión así de seria, es un paso muy retrógrado. Vuelve bastante patético la rendición de cuentas al parlamento”.

El Partido Laborista pudiera activar su “látigo” para exigirle a todos sus miembros que voten en contra de la intervención. El diario Guardian publicó una cita del dirigente del Partido Laborista, Jaremy Corbyn, en el sentido de que “el Parlamento debe siempre poder opinar cuando se trata de una acción militar” y advirtió en contra de la amenaza de ataques aéreos que podrían escalar en una “guerra caliente” entre Estados Unidos y Rusia. El Guardian también informa que Corbyn solicitó un informe de seguridad en su calidad de dirigente de la oposición, sobre los términos del Consejo Privado (Privy Council).

El dirigente de los Liberales Demócratas, Vince Cable, insistió: “El gobierno tiene que presentar al parlamento los objetivos de cualquier propuesta de acción. Una respuesta unilateral por parte de cualquier país, por fuera de una estrategia más amplia, sin aliados, no es la manera de proceder”. Dijo que él podría respaldar una acción si May tuviera un plan coherente y estuviera trabajando con socios internacionales. “El uso de armas químicas es una línea roja definida, y tiene que haber consecuencias por haberla cruzado. Gran Bretaña es una nación abierta al exterior, dispuesta a cumplir con nuestra parte en el cumplimiento del derecho internacional” opinó.