Argentina se dirige al FMI en tanto la crisis financiera se profundiza; se hunden otros mercados emergentes

9 de may de 2018

8 de mayo de 2018 —Luego de que las drásticas medidas para aumentar las tasas de interés a 40% que el gobierno tomó la semana pasada no lograron detener la corrida en contra del peso y siguió la fuga de capitales, hoy, el Presidente de Argentina, un Mauricio Macri desesperado, anunció que su gobierno, que él reconoce depende totalmente de financiamiento extranjero, le pedirá al Fondo Monetario Internacional (FMI) un préstamo flexible “preventivo” de $30 mil millones de dólares, para cubrir las necesidades de financiamiento inmediatas.

Nicolas Dujovne, ministro de Finanzas, quien ya viajó a Washington, D.C. para tener una reunión con el FMI, dijo en rueda de prensa antes de su viaje que esto será un préstamo “flexible” del FMI, con pocas condicionalidades, e insistió que hoy el Fondo “es muy diferente del que conocimos hace 20 años”.

Legisladores de oposición, economistas y líderes políticos dicen lo contrario, y advierten que esto es un retorno a las políticas que impuso el lamebotas de Londres, José Martínez de Hoz, el ministro de Finanzas de la dictadura militar de 1976 - 1983, o a las de Domingo Cavallo, quien era ministro de Finanzas justo antes del incumplimiento de la deuda en el 2001, y quien aumentó enormemente la deuda externa del país con préstamos que pidió a bancos de Wall Street bajo condiciones de usura. No hay duda alguna de que el FMI va a exigir una austeridad severa, dado que tanto Londres como Wall Street dicen que esta es la única manera de enfrentar la crisis argentina hoy.

A finales de diciembre, inversionistas de Wall Street y directores de fondos especulativos le dijeron al equipo económico de Argentina, que dejaran de emitir deudas para el consumo del exterior; el dinero del extranjero ya no va a venir al país, les advirtieron. En abril, el JP Morgan desató la corrida del peso cuando comenzó a deshacerse de los bonos LEBAC (Letras del Banco Central), bonos de corto plazo denominados en pesos que han servido en gran medida para atraer dinero especulativo y construir una burbuja especulativa, a cambio comprar dólares. Muchos otros inversores hicieron lo mismo y se deshicieron de los LEBAC, acciones y otros papeles públicos.

Un economista argentino le dijo a la Executive Intelligence Review, EIR, que no se puede descartar que Macri se vea forzado a dejar su cargo antes de las elecciones del año próximo, dado lo insostenible de la crisis. Eso fue lo que sucedió en la crisis de 1989 y en el 2001, recordó.

Sin embargo, Argentina puede ser solo la punta del iceberg para una crisis mayor de los mercados emergentes, en el contexto de un colapso inminente de la deuda global. El aumento de las tasas de interés en Estados Unidos, en especial en los bonos del Tesoro de 10 años, está provocando una fuga de capitales significativa de los mercados emergentes, cuyas monedas y mercados de valores son inestables en el mejor de los casos. La semana pasada las monedas de México y Brasil perdieron su valor considerablemente, así le sucedió a la moneda de Turquía y a la de Indonesia, en tanto la deuda de Turquía fue devaluada por debajo del nivel “basura”.