Europa desesperada debate cómo responder a la salida de Trump del PAIC y la amenaza de sanciones

14 de may de 2018

11 de mayo del 2018 —Europa, y especialmente los países que son signatarios del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) con Irán, están tratando desesperadamente de elaborar una respuesta a la salida de Donald Trump del acuerdo y a sus amenazas de imponer sanciones a las compañías no estadounidenses que hagan negocios con Irán.

Francia es el país que más se ha hecho oir. Como informara hoy el periódico Guardian, el ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, advierte que Europa está preparada para introducir medidas para anular el efecto de las sanciones que Trump pudiera imponer a las compañías europeas que hacen negocios con Irán.

"¿Queremos ser vasallos que le rinden pleitesía y reverencia a las decisiones tomadas por Estados Unidos para que sea el policía de la economía del mundo?, perguntó Le Maire.

Le Maire dijo a la estación de radio Europe-1, "Tenemos que trabajar entre nosotros en Europa para defender nuestra soberanía económica europea", y discutir sobre cómo podemos llegar a ser más independientes financieramente de Estados Unidos. Añadió que una idea, por ejemplo, sería organizar una "cámara financiera puramente europea" que supervise las transacciones denominadas en euros con Irán. Sus declaraciones, por supuesto, hacen que nos preguntemos ¿cómo puede Europa defender una soberanía económica que en realidad no tiene en tanto exista el viejo paradigma de dominación bajo la City de Londres y Wall Street?

Otra posibilidad que se está discutiendo es restablecer y actualizar las regulaciones de bloqueo de 1996 de la Unión Europea (UE), que se utilizaron para contrarrestar las sanciones que estaban dirigidas a terceros países que estuvieran haciendo negocios con Libia. Las regulaciones de 1996 le permitieron a compañías europeas ignorar las sanciones de Estados Unidos, y dispusieron que cualquier decisión que tomara un tribunal extranjero sustentándose en las sanciones [de Estados Unidos] no tendría efecto en Europa.

A finales de este mes Le Maire se va a reunir con sus homólogos de Gran Bretaña y de Alemania para ampliar estas pláticas.

Como era de esperar, la canciller alemana, Angela Merkel, es mucho más cuidadosa, así como los británicos Theresa May y Boris Johnson, que no quieren ofender a Estados Unidos. Merkel dijo, que en tanto las acciones tomadas por Trump son preocupantes, esto "no es razón para poner en entredicho toda la asociación transatlántica". Sin embargo, en otros estratos políticos del país hay más que solo un mero rechazo.

En Washington, legisladores como el senador Bob Corker (republicano por Tennessee), se jactan de que los europeos son puro bla-bla, y que cuando las cosas se ponen feas, "se amilanan". Corker advierte que Trump tiene el capacidad de sacar de la economía de Estados Unidos a los bancos y las compañías europeas. El periódico Washington Examiner señala, sin embargo, que funcionarios del Departamento de Estado van a negociar con sus aliados europeos con la esperanza de "acordar un plan más amplio para neutralizar a Irán, que excluya la necesidad de imponer sanciones [a Europa] para aislar al régimen en lo económico". Recordemos que hay un período de 180 días de espera, durante el cual se supone que habrán negociaciones.