Putin y Trump se deben reunir ya, para detener la campaña bélica británica

17 de may de 2018

17 de mayo de 2018 — Durante las últimas semanas, en tanto que la crisis de 68 años de Corea avanzaba hacia una solución pacífica, el agente de los británicos en Israel, Bibi Netanyahu, ha lanzado un ataque con 50 misiles contra Siria y luego abrió fuego contra los manifestantes palestinos en Gaza. Los habitantes de Gaza enfrentan ahora una hambruna, y carecen de los suministros médicos esenciales para tratar a las miles de personas que resultaron heridas, con lo cual se espera que aumente el número de víctimas fatales.

Recuerden que Netanyahu sigue los pasos de su padre. Benzion Netanyahu, su padre, fue el secretario personal de Vladimir Ze’ev Jabotinsky (quien recibió la Orden del Imperio Británico), fundador del movimiento terrorista Irgun, y a quien David Ben-Gurion denunció como “Vladimir Hitler”, y advirtió a sus colegas que no “menospreciaran la gravedad del peligro hitleriano en la calle judía sionista”.

Netanyahu se encuentra muy cerca de ser enviado a prisión por diversos casos de corrupción contra el pueblo de Israel, lo cual le da motivos de sobra para desatar una “linda guerrita”, como le gusta decir a los británicos. Pero quien toma esa decisión son sus controladores, los cuales residen en la City de Londres y en Whitehall, y que están en pánico por el hecho de que sus esfuerzos por tumbar al gobierno de Trump con el “Rusiagate”, se está desmoronando, y los controladores del MI6 en el intento de golpe se ven expuestos ante el público estadounidense, gracias al movimiento de LaRouche y a unos pocos miembros del Congreso. Ven que Trump ha colaborado estrechamente con el Presidente chino, Xi Jinping, para encontrar una solución en Corea, y están aterrados de que Trump reducirá a los confabulados en el golpe para sostener una reunión cumbre con el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, como ha manifestado su propósito de hacerlo. Esa reunión muy bien podría ser el único medio para detener el esfuerzo británico para iniciar una guerra en el Sudoeste de Asia, la cual podría desatar una conflagración mundial y destruir a la civilización que conocemos.

Dentro de Estados Unidos, el senador Rand Paul ha señalado públicamente a la inteligencia británica como la fuerza que está detrás de los confabuladores en el golpe dentro de la comunidad de inteligencia de Obama. En una carta que dirigió a Gina Haspel, que probablemente sea aprobada por el Senado para dirigir a la CIA, luego de que Pompeo pasó a la Secretaría de Estado, el senador Paul le exhorta a que identifique toda la operación de la CIA para espiar a los candidatos presidenciales en 2016 (incluyéndolo a él mismo), cuando John Brennan era el jefe de la CIA, y le pregunta en particular: “¿Ha cooperado usted o alguien más en la CIA, con algún servicio de inteligencia extranjero para vigilar, monitorizar o recopilar información sobre el candidato Trump...?” En una entrevista que tuvo con el noticiero de NBC TV fue más explícito: “Se supone que es ilegal”, dijo, “que la CIA espíe a los ciudadanos estadounidenses. Así que la cuestión es si, ¿le pidió John Brennan a la inteligencia británica que espiara a los estadounidenses en su lugar? ¿Les pidió que espiaran a la campaña del Presidente Trump?”, y agregó que “el Presidente está muy preocupado por esto”. Rand Paul también se refirió a la visita que hizo a Washington Robert Hannigan, entonces jefe del servicio de inteligencia británico GCHQ (el equivalente a la Agencia de Seguridad Nacional de EU), para informar a Brennan sobre el expediente marrullero compuesto por el agente del MI6 Christopher Steele, que sirvió como sustento fraudulento para lanzar el intento de golpe contra Trump.

La geopolítica, la doctrina fundamental del imperio británico —que plantea las relaciones exteriores como una guerra darwiniana y hobbesiana de unos contra otros, como si los seres humanos fuesen bestias— se tiene que destruir de una vez por todas, si es que se va a evitar la guerra y se establecerá el nuevo paradigma que representa el espíritu de la Nueva Ruta de la Seda en todo el mundo. Quienes creen que esto es imposible están ciegos ante lo que se ha logrado en Asia y alrededor del mundo a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, y se rinden ante la visión bestial de la humanidad. Un Renacimiento global es posible y es necesario, y como decía Schiller, es en el reconocimiento de la belleza de ese mundo mejor en donde se encuentran la libertad y la necesidad mediante el proceso creativo humano.