Se reanudan las pláticas para la cumbre entre Trump y Kim Jong-Un

26 de may de 2018

26 de mayo de 2018 — El gobierno de Trump reanudó el proceso de acercamiento con la República Democrática Popular de Corea (RDPC), luego de que el Presidente Donald Trump había anunciado la suspensión de la reunión programada para el 12 ce junio. El propio Trump le dijo a los periodistas el viernes 25, mientas se dirigía a la Academia Naval, que “vamos a ver que sucede. Podría ser incluso el mismo 12. Estamos en pláticas. Ellos la quieren hacer realmente. Nosotros quisiéramos hacerla”.

El jueves 24 el Presidente Trump, había anunciado la suspensión de la cumbre con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, por medio de una carta dirigida en términos cordiales, en la que se refería al “tremendo enfado y la hostilidad patente que se manifestó en su declaración reciente”. Trump se refería a las declaraciones que emitió Choe Son Hui, viceministro de Relaciones Exteriores de la RDPC, con las que respondió al vicepresidente Pence, quien ha mantenido una actitud provocadora, junto con el Asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, quienes insisten en que el enfoque de la negociación siga el “modelo de Libia”, a lo cual ya había respondido Kim Jong-un.

Por su parte, el Secretario de Defensa, Jim Mattis, declaró a la prensa el mismo viernes 25 desde el Pentágono que “tenemos algunas novedades, buenas noticias posiblemente sobre la cumbre con Corea, la cual se podría llevar a cabo, si nuestros diplomáticos salen adelante”.

Asimismo, el comandante de las Fuerzas Armadas de EU en Corea, general Vincent Brooks, dijo en un seminario que se llevó a cabo en Seúl, Corea del Sur, que la cumbre “no se canceló, sino que se pospuso”. Y la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders le dijo a los periodistas de la fuente que el gobierno de Trump “va a estar preparado por si la reunión se decida para el 12 de junio, estaremos listos. Y vamos a hacer todo lo que sea necesario para prepararnos para eso”.

El viernes 25 muy temprano Trump había enviado un tuit, donde dijo que “son muy buenas noticias, recibir la calurosa y productiva declaración de Corea del Norte”, en referencia a la respuesta oficial del gobierno norcoreano a la carta de Trump el día anterior donde cancelaba la cumbre. La declaración oficial del gobierno norcoreano, emitida por el viceministro de Relaciones Exeriores, Kim Kye-gwan, decía que el gobierno de la RDPC mantiene su compromiso inalterable con la paz y la estabilidad de la península coreana y la humanidad, y por lo tanto “expresamos nuestra disposición a sentarnos cara a cara con Estados Unidos para resolver los problemas en cualquier momento y en cualquier formato”.

La agencia de noticias surcoreana Yonhap, informó que Kim “dijo que la decisión de Estados Unidos de cancelar las pláticas demuestra hasta que punto se mantiene la animosidad” entre los dos países, y que pone de manifiesto “que es necesariamente urgente que se realice una cumbre entre los dos líderes para resolver las relaciones hostiles”.

Este intercambio estuvo acompañado de una intensa diplomacia internacional. El ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, Kang Kyung-wha, mantuvo “pláticas de fondo” por teléfono con el secretario de Estado de EU, Mike Pompeo, en las cuales ambos coincidieron en mantener los esfuerzos para “crear las condiciones” para que se lleven a cabo las pláticas entre Estados Unidos y Corea del Norte. El Presidente Moon de Corea del Sur había recibido con sorpresa el anuncio de cancelación de Trump, y de inmediato había sostenido una reunión de emergencia con sus ministros y funcionarios de seguridad, luego de declarar que la cancelación de la cumbre era un hecho “muy lamentable”, y reiteró que “la desnuclearización de la península coreana y el establecimiento de una paz permanente son tareas históricas que no se pueden abandonar ni demorar”.

Del mismo modo, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Lu Kang, le dijo el viernes 25 a los periodistas que “pueden estar seguros de que China seguirá, a nuestra manera, realizando la tarea sobre Estados Unidos y Corea del Norte, para fomentar la reanudación del proceso de diálogo en la península”.