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El imperio británico está desesperado por mantener el control; desata golpes de Estado contra Estados Unidos, Italia y otros

29 de may de 2018
col_0.jpg City of London

29 de mayo de 2018 — La desestabilización política en Europa se está volviendo un polvorín. El lunes 28 se consumó la última fase del golpe de Estado por parte del propio Presidente Sergio Mattarella, quien repudió la soberanía y la voluntad del electorado, y se negó a aceptar el gabinete ministerial que presentó la coalición de los dos partidos que ganaron las elecciones, el M5S y la Lega, debido principalmente al rechazo del economista Paulo Savona como Ministro de Economía. Más aún, Mattarella nombró como Primer Ministro designado a un ex sicario del FMI, Carlo Cottarelli, a quien le dio el mandato para formar un gabinete de gobierno. Pero cuando esa lista del gabinete de Cottarelli llegue al parlamento, será rechazada, con lo cual se establecerá el caos y serán necesarias otras elecciones. Como es de esperarse, la “comunidad financiera” con centro en Londres aplaudió a Mattarella por ejecutar el golpe y por “bloquear” el populismo, como lo señaló el diario alemán Handelsblatt, entre otros.

En España está hirviendo otra crisis, en tanto que se debatirá esta semana un voto de no confianza al gobierno de Rajoy, no por los motivos que le merecen, sino por las manipulaciones demagógicas de los partidos de oposición, que no tienen ningún programa positivo que ofrecer. La inestabilidad potencial amenaza en particular a esas partes de la península ibérica que se han comenzado a mover firmemente con la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

En Estados Unidos, a pesar de que el intento de golpe del Rusiagate que coordina Robert Mueller, está cada vez más desacreditado, la operación está en marcha de manera descarada para evitar cualquier cambio en la política exterior establecida por Obama y los británicos. Mientras tanto, todo el sistema financiero y bancario monetarista de la City de Londres y Wall Street se está resquebrajando de manera evidente, como quedó de manifiesto con los paliativos que le administraron al banco alemán Deutsche Bank, y como se muestra en el deterioro de la economía nacional de los países que han comenzado a sentir los efectos de la burbuja que se desinfla, en la medida en que el dinero caliente sale de Argentina, Brasil, México, Turquía, etc.

La situación es peligrosa, pero la flagrancia del elemento británico en todo esto, ha creado una oportunidad que no se debe perder para tomar las medidas necesarias para asestar un golpe decisivo. La red de poder financiero y geopolítico con centro en Londres está recurrieron a acciones cada vez más descaradas y sucias para tratar de detener el avance del nuevo paradigma mundial que se ve en la Nueva Ruta de la Seda.

Este es el propósito de la declaración que publicó el 26 de mayo el Comité de Acción Política LaRouche (LaRouchePAC) que se titula “Memo to President Trump: Time to End the Special Relationship; Declassify All British Spawned Documents Concerning Your 2016 Campaign” (Memorando para al Presidente Trump: Es hora de terminar con la Relación Especial y desclasificar todos los documentos engendrados por los británicos relacionados con su Campaña de 2016). Este memorando junta todas las piezas, y establece “la verdadera historia... es que los británicos y sus amigos en el gobierno de Obama ejecutaron toda una operación de inteligencia y de guerra informativa en contra de la campaña presidencial estadounidense de Donald Trump, porque sabían que Trump podría ganar la elección contra Hillary Clinton, un candidato robot sin inspiración, que había perdido por completo el contacto con los ciudadanos estadounidenses que no estuviesen relacionados con las élites”.

El propio Presidente Trump reiteró en seis tuits el fin de semana que el Rusiagate ya se volvió un “Espíagate”. El sábado 26, tuiteó: “Toda esa investigación sobre Rusia está amañada. Es solo una excusa porque los demócratas y la chueca de Hillary perdieron la elección y siete estados que no habían perdido en décadas...#ESPIAGATE & CONFLICTO DE INTERESES”. Aunque aquí omite cualquier referencia al factor británico, Trump si se ha referido antes a este elemento, como en su discurso del 25 de mayo en la Academia Naval de Annapolis, donde dijo: “Nuestros ancestros le dieron una paliza al imperio...”

Ya es hora de me aplastar al imperio en todo el mundo. Las señales de cuáles serían las medidas positivas que se deben tomar, para que llegue un futuro compartido de paz y desarrollo en el mundo, vienen de Asia. Por ejemplo, desde Pekín se dio a conocer lo que será la reunión cumbre de la Organización de Cooperación de Shangai, el próximo 9 y 10 de junio, en donde el Presidente Xi Jinping presidirá las sesiones y recibirá al Presidente de Rusia, Vladimir Putin, en visita de Estado, y le dará la bienvenida a las naciones invitadas como observadoras, como Irán. Dos días después, se llevará a cabo la esperada cumbre entre Trump y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un.