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El conato de golpe de los banqueros en Italia no detendrá la rebelión contra el imperio en bancarrota

2 de junio de 2018

1 de junio de 2018 — Por más que lo intenten, y lo han intentado con todo lo que pueden, los círculos financieros en Bruselas controlados por Wall Street y la City de Londres, que amenazaron a Italia con imponerles un cambio de régimen y una feroz guerra financiera por atreverse a rechazar el régimen de austeridad de la Eurozona, ya no pueden devolver el genio a la botella. La reacción en contra de esas tácticas hamponiles (incluso voceros del status quo como el diario Wall Street Journal advirtieron que el ataque a Italia con tal ferocidad era un “terrible error”) ha sido tan grande que los banqueros y fuerzas “amigas del mercado” se dieron cuenta de que otra ronda de elecciones en septiembre u octubre les daría a la Lega y al Movimiento Cinco Estrellas (M5S, en italiano) muchos más votos todavía de los que recibieron en las pasadas elecciones. El movimiento contra la austeridad aumentaría enormemente.

Como lo señaló la presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, en su videoconferencia semanal, el asalto contra Italia ha sido verdaderamente increíble. “Ahí esta una mayoría electa por el pueblo, y el Presidente Sergio Mattarella dio su discurso donde anunció por qué motivos no aceptaría este nuevo gobierno, dijo que la persona propuesta para el Ministerio de Finazas”, Paolo Savona, el economista de 82 años escéptico ante el euro, “le molestaría a los inversionistas extranjeros. Esto ya ha causado un escándalo, antes que nada, pero también ha causado que les saliera el tiro por la culata”, porque ahora es evidente que la democracia en la Eurozona, ¡no existe! La Unión Europea está “en contra de los intereses de los países miembros, y esto cada vez es más claro”. La Unión Europea ha quedado totalmente desacreditada.

Así que la burocracia de Bruselas se dio cuenta de que tratar de detener el impulso contra la austeridad era una alternativa perdedora, optaron por permitir una versión diferente del gobierno de la Lega y el M5S, con la intención de controlar la situación, en la que Savona no fuese Ministro de Hacienda. Al nuevo ministro de Hacienda, Giovanni Tria, se le conoce como a favor del euro, pero contrario a la austeridad. Ya los neoliberales italianos del Partido Demócrata andan gritando que el nuevo gobierno es igual de “populista”, aun cuando no está claro qué dirección tomará.

Pero en el universo más amplio, la realidad es que la situación socioeconómica de Europa, en especial en los países del Mediterráneo, es absolutamente desesperada. “Estamos en un polvorín”, advierte Zepp-LaRouche. España, Portugal, Grecia, están al borde de la quiebra. La situación política de España es sumamente inestable, y en Francia, hay un gran descontento contra Emmanuel Macron. En Italia, la gente se volvió a los partidos ganadores, explicó Zepp-LaRouche, porque se oponen a la austeridad y prometieron que instrumentarían una separación de la banca comercial de la banca especulativa, al estilo de la ley Glass-Steagall de Franklin Roosevelt, y que crearían un banco nacional de inversión pública, precisamente los dos primeros puntos de las Cuatro Leyes de LaRouche.

Así que, “yo creo que ya es hora de reflexionar en la necesidad de corregir los programas neoliberales, porque si no se hace, solo habrá caos como resultado, y por ende, las Cuatro Leyes de Lyndon LaRouche son más urgentes, en toda la zona transatlántica, más que nunca... Yo creo que ya el hecho de que el modelo liberal-neoliberal occidental, el modelo geopolítico, el modelo oligárquico, se encuentra en una crisis, es ya tema de discusión... Esto no está resuelto aún, pero la reflexión en general es que está sucediendo algo extraordinario”.

Al mismo tiempo, señaló Zepp-LaRouche, la gente debería reflexionar también sobre el hecho de que “hay también una discusión más autoconsciente sobre el hecho de que el modelo chino obviamente está dando resultados mucho mejores que el modelo occidental”. Así que, “no digo que tenemos que copiar ningún modelo, sino que debemos de corregir nuestros errores y retornar a las tradiciones con las que funcionábamos bien, o sea, la Revolución Americana en Estados Unidos, Lincoln y John Quincy Adams, Franklin Roosevelt, Kennedy; en Europa, Adenauer, de Gaulle. Esos fueron períodos en que nuestros países eran ejemplo de esplendor, de progreso científico y tecnológico. Y tenemos que reflexionar realmente sobre el hecho de que esto que ha sucedido los últimos 50 años, en especial las dos últimas décadas, con la desregulación neoliberal del sistema bancario, el enfoque de la ganancia por amor a la ganancia, a expensas del bienestar general, ha sido un error absoluto; alienó a la población de las instituciones, y se refleja en las votaciones recientes, lo vimos en el Brexit, lo vimos en la votación italiana. Y esto va a continuar hasta que corrijamos nuestros errores”.