Candente debate sobre un golpe militar en Venezuela como la mejor opción para un “cambio de régimen”

7 de junio de 2018

7 de junio de 2018 — Foreign Policy, una revista que como se recordará fue cofundada por el amo del “Choque de civilizaciones” Samuel P. Huntington, publicó el martes 5 de junio de manera prominente un artículo que titula sin rodeos “Es tiempo de un golpe en Venezuela”, con el subtítulo de “Solo los nacionalistas en las fuerzas armadas pueden restablecer una democracia constitucional legítima”. El autor es José R. Cárdenas, un neoconservador especialista en Iberoamérica con sede en Washington, DC, quien fungió como Administrador Asistente para Latinoamérica de la USAID (Agencia de EU para el Desarrollo Internacional) en el gobierno de George W. Bush.

Esta no es simplemente una idea brillante de Cárdenas, sino que forma parte de una lucha interna que se libra entre los círculos políticos anglófilos sobre cuál es la mejor forma de sacar lo más rápidamente posible a Nicolás Maduro junto con su aparato chavista enquistado en el poder. Como destaca Cárdenas, el semanario Economist de Londres se pronunció por un golpe hace un año, argumentando en su edición del 4 de mayo del 2017 que el “futuro de Maduro lo van a decidir las Fuerzas Armadas, no directamente el pueblo. Si ellos le retiran su apoyo a este régimen asediado, se producirán cambios pronto. Si no, continuarán el hambre y la represión”.

“Tengan cuidado con lo que piden” han advertido otros promotores del cambio de régimen. El “experto” latinoamericanista del Colegio de Guerra del Ejército de EU, Evan Ellis y el columnista conectado al Departamento de Estado Andrés Oppenheimer advierten, y no sin razón, que un golpe podría “producir un protectorado económico ruso o chino manejado más eficientemente”. Estos analistas advierten que “Estados Unidos no ha tenido lazos con los militares venezolanos en casi dos décadas y Rusia, China y Cuba han llenado el vacío”, como le dijo a Oppenheimer en mayo Brian Fonseca, un profesor de la Universidad Internacional de Florida que escribe ampliamente sobre temas militares venezolanos.

En realidad, no hay solución para la crisis de Venezuela bajo las actuales políticas monetarias. El liderato de la oposición política actual representa la misma vieja élite de la clase alta compradora, cuyo desdén insufrible por la población de Venezuela fue lo que hizo que tuviera éxito el proyecto sinarquista británico de Chavez, en primer lugar. El pretender restablecer en el poder a estas élites, y sus políticas, ya sea mediante un golpe militar, desplome económico o lo que sea, va a desatar aún más caos.

El voto de la Asamblea General Anual de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la campaña encabezada por EU para sacar a Venezuela inmediatamente de ese organismo regional, demostró que en la región sigue habiendo oposición a la política de “cambio de régimen”. Expulsar a un país de la OEA (lo cual sólo ha sucedido dos veces desde su creación en 1948) requiere de una súper mayoría de 25 de los 35 Estados miembro. Al no poder contar con esa mayoría, los Ministros de Relaciones Exteriores votaron a favor de una resolución en donde hacen un llamado a la realización de una Asamblea General de la OEA dedicada exclusivamente a suspender a Venezuela. Esto sí se aprobó, con 19 votos a favor, cuatro en contra y 11 abstenciones.