Está en marcha ya el proceso diplomático derivado de la Cumbre en Singapur

15 de junio de 2018

15 de junio del 2018 — Al llegar a Estados Unidos, a su regreso de la Cumbre en Singapur, el Presidente Donald Trump tuiteó: “Ya no hay una amenaza nuclear por parte de Corea del Norte... Todos pueden sentirse mucho más seguros ahora que el día en que yo asumí el cargo”. Dijo que antes de que hubiera asumido el cargo, “la gente asumía que iríamos a la guerra contra Corea del Norte”. En una parada que hizo en Hawai para poner gasolina, Trump también le mandó un tuit al Presidente de Corea del Norte, Kim Jong-un, agradeciéndole por “dar el primer paso audaz hacia un nuevo futuro promisorio para su pueblo”, y agregó que la cumbre entre los dos el martes “¡es una demostración de que el cambio verdadero es posible!”.

Según un cable de la agencia AP, en el viaje de regreso a Estados Unidos, Trump también habló con el Presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, y con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, para hablar sobre los resultados de la cumbre. Mientras tanto, el secretario de Estado, Mike Pompeo, viajó el día 13 directo a Corea del Sur para tener conversaciones con el Presidente Moon Jae-in, y al día siguiente continuó hacia Pekín, China, para reunirse con altos funcionarios chinos. Al mismo tiempo, el presidente del presídium de la Asamblea Suprema del Pueblo de Corea del Norte, Kim Yong-nam, viajó a Rusia para reunirse con el Presidente Vladimir Putin.

Mientras tanto, el Presidente Kim Jong-un aceptó la invitación que le hizo el Presidente Donald Trump para ir a la Casa Blanca, según informó la oficial, Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA en sus siglas en inglés). “Kim Jong-un invitó a Trump a visitar Pyongyang cuando le sea conveniente, y Trump invitó a Kim Jong-un a visitar Estados Unidos. Ambos altos líderes aceptaron amablemente la invitación hecha por cada uno, convencidos que esto serviría como otra ocasión importante para mejorar las relaciones entre la RDPC y EUA”. La KCNA también informó que el Presidente Kim declaró: “Para alcanzar la paz, la estabilidad y la desnuclearización de la península coreana, los dos países deben prometerse que se van a tratar con entendimiento mutuo y que no sentirán animosidad hacia el otro. Para garantizar eso, tienen que adoptar medidas judiciales y sistémicas”.

La KCNA dijo que la cumbre había significado “un giro radical para cambiar las relaciones entre Corea del Norte y Estados Unidos, que solían ser hostiles”.