Mueller contra la pared; se aferra a minucias para probar su “interferencia rusa”

18 de junio de 2018

18 de junio de 2018 - El fiscal especial Robert Mueller está desesperado. Según una encuesta reciente de Politico-Morning Consult, su imagen pública se ha desplomado a un nivel históricamente bajo. Politico informó el miércoles 13 de junio que, luego de meses de ataques sostenidos de Trump y sus aliados contra Mueller, a quedado muy dañado especialmente entre los republicanos, donde un 53% de ellos lo ven de forma desfavorable en comparación con el 26% de julio pasado. Eso sin mencionar el papel decisivo que tuvo el expediente Mueller distribuido internacionalmente por LaRouchePAC

De ahí la necesidad urgente que ha sentido el fiscal especial de sacar a la luz más “evidencias” sobre las transgresiones rusas. Según informó el Daily Caller, en la presentación de documentos en el tribunal, el martes 12 de junio, sobre el caso en contra de la compañía Concord Management controlada por rusos, Mueller advirtió que las agencias de inteligencia rusas están involucradas actualmente en “operaciones par influir”, similares a las utilizadas en la campaña presidencial del 2016. Le pidió al juez que retuviera ciertos documentos de prueba, alegando que “el dar a conocer de manera pública o sin autorización las pruebas propuestas en el caso, podría resultar en la revelación de información que podría ser beneficiosa para servicios de inteligencia extranjeros, en particular aquellos de la Federación Rusia y otros actores internacionales en futuras operaciones en contra de Estados Unidos”.

Lo más probable es que las pruebas en contra de los rusos sea endeble o más bien inexistente. Uno de los copropietarios de Concord, Yevgeny Prigozhin, de quien dicen que es cercano a Putin, fue uno de los 13 rusos acusados con gran fanfarria por Mueller en febrero pasado por conspirar para “sembrar discordia” en el sistema político estadounidense entre 2014 y 2017. Mueller fue pescado fuera de base con la respuesta inesperada de Concord a la acusación, declarándose no culpable, lo que forzó a Mueller a prepararse para un juicio, cosa que no esperaba, o que más bien, no quería.