Donald Trump: ¡Un Presidente desencadenado!

19 de junio de 2018

19 de junio de 2018 — “No hay nada que impida” que se reúna con el Presidente de Rusia Vladimir Putin, le dijo un alto funcionario del gobierno familiarizado con las deliberaciones internas sobre una reunión Trump-Putin, a Susan Glasser del The New Yorker, quien reprodujo está declaración en su artículo del 15 de junio: “Lo va a hacer. Quiere tener una reunión con Putin, así que va a tener una reunión con Putin”.

Después de su reunión con el Presidente de Corea del Norte, Kim Jong-un, el Presidente Trump está desechando las advertencias de sus asesores sobre los peligros políticos implícitos de dicha reunión, dadas las investigaciones del fiscal especial sobre la influencia rusa. Trump, informa Glasser, declaró “jubilante” que su reunión con Kim Jong-un había sido un encuentro “histórico” que iba a llevar al fin del programa nuclear de Corea del Norte. “Ahora los expertos sobre Rusia dentro y fuera del gobierno estadounidense se están preparando para cuando se haga el anuncio formal de la cumbre, la cual probablemente ocurrirá a principios de julio, cuando Trump esté en Europa para la reunión anual de la Alianza de la OTAN, sostiene Glasser.

Las negociaciones se volvieron más formales después de que Trump desoyó la advertencia de sus asesores de “NO FELICITAR” en la llamada telefónica a Putin en marzo, después de las elecciones en Rusia. Trump invitó a Putin a la Casa Blanca, pero Glasser dijo que Putin no quiso venir a Washington, prefiriendo reunirse en un tercer lugar. Así que, Putin le pidió al nuevo Canciller de Austria, Sebastian Kurz, que arreglara una cumbre en Viena, lo que la Casa Blanca está considerando. Trump le ordenó a su equipo que planearan una cumbre con Putin para una fecha próxima, quizá tan próxima como el viaje de Trump a Europa en julio para asistir a la cumbre de la OTAN.

“La insistencia por parte de Trump de sostener una reunión frente a frente con Putin es lo mismo que su decisión tomada sobre la marcha de reunirse con el dirigente de Corea del Norte; una maniobra política significativa llevada a cabo a pesar de sus asesores, no debido a ellos, y con muy poco apoyo genuino ni de los demócratas ni de los republicanos”, señala Glasser.

“Trump... está actuando cada vez más como un presidente desencadenado, impertérrito ante la política problemática que a estas alturas hubiera vuelto totalmente inimaginable una cumbre con Putin para cualquier otro en la Presidencia”.

Glasser dice que el cortejo público renovado de Trump a Putin no es la única señal de que el Presidente se siente “cada vez más envalentonado, tanto en la escena internacional como internamente”. La posición de Trump entre los miembros del Partido Republicano continua siendo fuerte, lo que se muestra en la derrota del representante del GOP, Mark Sanford (republicano por Carolina del Sur), unas horas después de que Trump tuiteó que había que sacarlo mientras viajaba de regreso de Singapur.

“Cada vez menos republicanos están dispuestos a enfrentarse a Trump”. Según cita del ex presidente de los republicanos en la Cámara de Representantes John Boehner: “No hay un Partido Republicano. Lo que existe es un Partido de Trump”.

El artículo concluye que: “Los expertos sobre Rusia en Washington se están armando con todo ante la posibilidad de una celebración fastuosa, televisada, entre Trump y Putin. Temen que Trump levante las sanciones. Pero, como mostró Trump con Corea del Norte, lo que sus asesores piensen ‘pudiera importarle poco al Presidente’ ”.